jueves, 10 de septiembre de 2009

Pausa

Los cambios que se han presentado durante las últimas semanas en mi vida le han declarado la guerra a mi tiempo. En este momento son enemigos declarados. Yo, por supuesto, he hecho las gestiones de paz correspondientes, pero me ha sido imposible ponerlos de acuerdo. Por eso, mientras busco una salida dialogada, el espacio que tengo para conversar y reproducir los cuentitos se ha reducido de manera dramática. Espero que entiendan que las gestiones no son sencillas y que debido a esto, no me quedó más remedio que hacer esperar al cuento de hoy. Realmente confío en encontrar una solución muy pronto para que los cuentitos no se vean afectados de nuevo. Gracias por la paciencia, queridos lectores y amigos, y, como decía mi abuela, perdonen el pereque.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Naturaleza

El demonio de Tazmania se reproduce de manera poco ortodoxa. Cuando la hembra está en celo, el macho llega a su cueva, combate ferozmente con ella y, luego de someterla a la fuerza, la viola. A la mañana siguiente, la hembra trata de huir, pero el macho se interpone, la agrede de nuevo y la arrastra de vuelta a la madriguera violándola una vez más. El hecho se repite durante varios meses, hasta poco tiempo antes de que nazcan las crías. Eso, aunque extraño, me parece normal que suceda con un animal como ese. Pero no con mi padre. No, señor.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Semilla

Lauri tenía la firme intención de plantar un árbol diferente. Tomó unas semillas, salió a su patio y depositó unas pepitas en la tierra que luego cubrió con un poco de agua. En poco tiempo la plantación empezó a crecer de manera distinta. Sus ramas eran extremidades y sus hojas componían un rostro tierno e inocente. No pasó mucho tiempo para que todos se dieran cuenta de que era una mujercita que crecía más rápido de lo que Lauri quería. Años después la niña, que ya no era una niña, quiso emprender su propio camino y se despidió de su madre. “Es hora, mamá”, sentenció. Lauri lloró por la partida de su hija y cada raíz que le cortaba a su semilla era como un pedazo que se arrancaba del corazón.

jueves, 27 de agosto de 2009

Apología del color

Todo es blanco y negro. Si usted cree que los colores existen, tal vez deba saber que es una fantasía producto de su ingenuidad. Cuando usted asevera que el sol brilla, o que el cielo cambia de tonalidad, o, peor aún, que la naturaleza tiene una gama infinita de tintes, por favor, sólo distinga el nivel de cursilería al que ha llegado y, encarecidamente le pido, despierte. Creer que los colores son reales podría ser la mayor y más estúpida manifestación de la ridiculez humana. Esos matices con los que tanto se especula son tan sólo una bufonada más, increíblemente producida por una payasada barata y tonta llamada romanticismo. En todo caso y aunque la considero una creencia absurda, debo decir que la entiendo, porque en medio de todo, yo también soy un romántico. Por eso, a pesar de que no creo en los colores, lo que sí creo es que aparecen justo en el momento en que sonríe Campanula.

lunes, 24 de agosto de 2009

Revés

Hay un planeta en el que todo funciona al revés. No sólo el día es de noche, sino que el reloj corre en sentido contrario de tal modo que se nace viejo y se muere joven. Con respecto a la vida animal, la cadena alimenticia está completamente truncada así que fácilmente se puede ver a una oveja saciándose con la carne de un lobo. En la vida laboral, son los empleados los que mandan sobre sus jefes y los que aquí ocupan cargos de baja relevancia para las compañías, allá se desempeñan en las más altas esferas profesionales. Así mismo, cuanto más se come, más se adelgaza y, curiosamente, cuanto más se ejercita una persona, más débil se vuelve. Hoy un habitante de Revés ha llegado a la Tierra, pero se ha ido muy pronto. Dijo que sería imposible vivir en semejante caos.

jueves, 20 de agosto de 2009

Escriben microcuento sobre redactor de A-pin

Bogotá, 20 de agosto de 2009

Este jueves en la mañana, el escritor de microcuentos, Esteban Dublín, publicó un microcuento dedicado a Rule, redactor y colaborador de A-pin. “No sé en realidad de qué se trata”, dijo Rule a este diario. “Lo único que sé es que hace un tiempo me inscribí en la sección de Seguidores en el blog de Dublín, pero no tenía ni idea que por eso el tipo escribía cuentos sobre uno”. Según Dublín, escribir este minicuento no fue tarea fácil. “Ha sido una labor titánica”, manifestó. “No sabía si abordar el relato de Rule por el humor negro, por su gusto por el guion o por su simpatía con el cómic. Al final me he decidido por una microficción periodística”. Cuando A-pin interrogó a Rule acerca de sus impresiones con respecto a su cuento, declaró: “¿La verdad? Yo no entendí lo que hizo ese man. ¿El cuento es la noticia? ¿La noticia el cuento? Mejor dicho, me dejó grogui*” (Para A-pin, informó Nilbud Nabe Tsé).

*Grogui: término empleado popularmente cuando una persona queda aturdida o desubicada.

lunes, 17 de agosto de 2009

Una historia que se quedó sin título por empezar sin avisar

Esta historia, esta que en este preciso momento usted está leyendo, está intranquila. Era su momento gloria y las cosas no están saliendo como lo había planeado. El personaje principal no ha llegado y sin protagonista no puede haber historia, o eso, al menos, es lo que dicen los cánones. “¿Por qué no llega?”, se pregunta. “No me puede hacer esto”, piensa irritada (se supone los lectores no pueden ver estos pensamientos y menos que la situación se está saliendo de control. Por eso este fragmento está entre paréntesis). Lo más delicado es que esta historia ya va para su novena línea y aún no ha pasado nada interesante. “¿Qué hago?”, piensa. Es muy tarde. Ya ha quedado expuesta al público y lo peor es que el final está muy cerca. “¡Estoy acabada!”, dice. Tiene razón.

jueves, 13 de agosto de 2009

Babel

La vida de Sandra se ha convertido en una torre de Babel. Curiosamente, habla en castellano, piensa en euskera y escribe en sajón. Pero esa, en definitiva, es la parte sencilla. El verdadero lío es que su conocimiento lingüístico ha influido directamente en sus maneras de actuar. Sandra sonríe en bretón, baila en cantonés, juega en oriya, razona en hebreo, se enferma en guaraní, se alegra en kazajo, se indispone en moldavo, se emociona en portugués y llora en checo, sólo para poner algunos ejemplos. La confusión ha llegado a niveles insoportables, por eso Sandra ha optado por cortar de tajo con su problema. Hoy su lengua se subasta en Casa Christie’s.

lunes, 10 de agosto de 2009

El piano de Furanji

Era bien sabido que cada noche el Conde de Furanji conocía una nueva amante. Su belleza, su dinero y su poder eran razones suficientes para que las mujeres se derritieran en sus sábanas. Lo curioso era que cuando la pasión ardía en la habitación del Conde, su piano, sin intérprete alguno, empezaba a evocar solo una melodía que encendía el calor de los amantes. Las teclas se tocaban de manera independiente y, aunque nadie ejecutaba las notas, los sonidos estaban cargados de una enorme melancolía, de una pasión incontenible, de una tristeza particular. Solitario, el piano trataba de atraer una pareja con su música, como buscando el amor que le sobraba a su dueño.

jueves, 6 de agosto de 2009

Atemporal

Adentrándose en el valle de Anduriamenia, muy cerca del río Guapí, hay un lugar enigmático. Generalmente, todo el que llega hasta allí se sienta en una enorme piedra, encuentra unos viejos manuscritos aparentemente extraviados y movido por la curiosidad les echa un vistazo. Lo que sucede a continuación no tiene explicación alguna: mientras el caminante los va leyendo, el tiempo se va lentificando. Misteriosamente, los segundos se convierten en minutos; los minutos, en horas; las horas, en días; los días, en meses; los meses, en años y los años, en siglos. La devoción por la historia obnubila al peregrino y cuanto más desea apresurarse a conocer el final del documento, más despacio corre el reloj. Atrapado en una confabulación del tiempo, como pagando un impuesto por visitar el lugar, el ansioso viajero se queda leyendo la misma historia por toda la eternidad.

lunes, 3 de agosto de 2009

Tiempo

—¿Qué haces aquí? —preguntó la muerte.
—Me cansé de esperarte —respondió el anciano—. Vengo por ti.

jueves, 30 de julio de 2009

Condena

Una turbamulta de indignados intelectuales irrumpe en la sala en la que usualmente un par de jueces absuelve o condena a todo aquel que expone sus textos al público. Claramente, el número de encolerizados a los que han destrozado con sus ácidas críticas supera por amplio margen a los que han sobrevivido a su exigente lectura. Dolida en su ego y con sed de venganza, la multitud arremete contra los jueces con furia y los conducen amenazados hasta un lugar terrible, a un terreno inhóspito y aterrador, a un infierno que ninguno de los dos habría imaginado jamás: allí los libros no existen, ningún tipo de escrito tiene cabida y no hay rastro de publicación alguna. Abandonados, condenados a la ausencia de literatura, la locura se ha apoderado de ellos. Y muchos dicen que, tratando de evocar a Joyce o a Faulkner, agonizan buscando una letra como si fuera un oasis.

lunes, 27 de julio de 2009

Primera vista

Pensando que su físico era lo que paralizaba a los hombres que la miraban, Medusa contempló seriamente la posibilidad de un cambio de look.

jueves, 23 de julio de 2009

Mártir

Hay un lugar en el que habita un misterio aterrador. El caso es que el secreto está celosamente guardado por los objetos inanimados de la ciudad. Y sólo muy pocos, aquellos que han observado con detenimiento, han sido capaces de percibir que en ese lugar los muros se comunican con las avenidas, los grafitis con la miseria, los parques con las sombras, las vitrinas con los riachuelos, el ocaso con la basura. Las cosas han llegado a un nivel de comunicación tal, que una vez alguien descubre el secreto que protegen, inician una persecución con el único fin de silenciarlo. Sin embargo, yo he logrado escapar para develar el misterio. Se trata de