viernes, 9 de septiembre de 2011

Efecto de Poe

Durante años, un sicópata ha venido acumulando los ojos de sus víctimas en recipientes transparentes colmados de agua. Todos, sin excepción, flotan inertes en los jarrones ubicados en medio de una gaveta que cualquiera tendería a confundir con una despensa llena de frituras. Después de cada homicidio, el asesino extrae cuidadosamente el par de esferas y examina detenidamente las características de cada ojo. Sobre su casa, reposan libros, cuadernos rayados, lápices y una que otra gota de sangre que se confunde con un sinnúmero de notas.

Una noche, mientras trabaja, un cuervo se posa sobre su ventana. Al verlo, el asesino, que ha desarrollado un placebo particular contra el miedo, siente terror. El ave le recuerda de manera irremediable su infancia y, especialmente, el día que su padre se lo regaló cuando cumplía siete años. A partir de ahí, los años que duró criándolo y el día que escapó por esa misma ventana a la que esa noche retornaba sin razón alguna. El cuervo se lanza sobre el hombre, lo descarna a picotazos sin piedad y en franca réplica del pasado de su dueño, le da sentido al dicho popular.

8 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

No puedo dejar de pensar en los primeros ojos que sacó... me gusta como nos llevas de Poe al dicho popular en el sentido más literal.
Abrazos

josé manuel ortiz soto dijo...

Esteban, gracias por el cuentito. Definitivamente Elcuervo y, en general la obra de Poe, me encanta. Muy buena viaje a través de las entrañas de este personaje.

Un abrazo.

José Manuel.

Enmascarado dijo...

Me vino a la memoria leyendo este micro, las "Historias de misterio e imaginación de Alan Parson's Proyect. Le hubiera venido bien ese fondo musical, de tormentas y truenos.
En esta historia, cada uno crió su propio cuervo, el padre a su hijo y el hijo al enlutado ave.

El Eskimal dijo...

El eje del cuento está en los ojos, je. Una forma de finalizar para el asesino que ha de ser justa.

Patricia Nasello dijo...

Pues este asesino 'nunca mas' lastimará a nadie...

Extraordinario micro.

Saludos cordiales

Esteban Dublín dijo...

Anita, de eso se trataba. Que sirva de homenaje al maestro Edgar Allan Poe.

Manolo, un placer. Gracias a ti por confiarme tu nombre.

Enmascarado, desconozco el relato que mencionas, pero agradezco la referencia para ampliar mis lecturas.

Eskimal, depende de cómo lo veas. Puede estar en los ojos, pero también podría estar en el cuervo. Abrazos.

Patricia, bien dicho, "Nunca jamás". Venia a Poe y a su "cuervo".

josé manuel ortiz soto dijo...

Esteban, no es un relato: es un disco, donde Alan Parson's toma textos de Poe y los musicaliza. Hace años, me costó mucho conseguir ese disco, ahora creo que no es tan difícil. Si no lo consigues, te lo envío por email.

Saludos.

Esteban Dublín dijo...

Gracias, Manolo. Lo voy a buscar en Youtube. Muchas gracias por la aclaración. Abrazos internacionales.