lunes, 4 de marzo de 2013
Interrogatorio
Si no estoy soñando, ¿por qué no puedo explicar la aparición de la sirena en medio de la bañera?
viernes, 1 de marzo de 2013
El puente de los suspiros
En el siglo XVII, en la bellísima ciudad de Venecia; la misma que testifica a diario las discusiones del agua con el comercio, la dueña de la Basílica de San Marcos, la casa marina de los gondoleros; existió una prisión de la Inquisición. En todo caso, a pesar de la crueldad que supone la tradición, la cárcel de Venecia también guarda una historia que contribuye con la poesía que es en sí misma la ciudad. Sobre un pasaje que conecta el Palacio Ducal con los calabozos, existe un puente con un par de rendijas que dan al exterior. Todos los presos debían atravesar el pasaje. Cuando eran condenados, se detenían en el puente y, con ese anhelo de la libertad perdida, mirando por última vez hacia las maravillas del Adriático, suspiraban. De ahí la leyenda veneciana de “El puente de los suspiros”.
miércoles, 27 de febrero de 2013
Miedos
Confieso que les temo a los payasos. En las noches, en lugar de cuervos o monstruos, el visitante infaltable de mis pesadillas es un hombre colorido de pies a cabeza y con ropa holgada hasta el colmo de los zapatos. No puedo interpretar esa nariz roja que fulgura entre la oscuridad como algo diferente a un aterrador compilado de sangre que en cualquier momento manará de su rostro. Además, los cabellos desordenados del payaso se me asemejan a las serpientes que cuelgan de la cabeza de Medusa. Tiemblo de solo pensar cuando el viento arrecia sobre ellos. Inquietos y rizados, los imagino saltando de su cabeza para aferrarse a mi cuello para marcarme con un veneno fatal. Ahora quizá entiendas por qué odio las fiestas infantiles y por qué, sobre todo, me convertí en cazador de carcajadas.
lunes, 25 de febrero de 2013
Escena para una película de terror
Acomodado sobre la silla eléctrica, el inmortal no puede parar de reír.
viernes, 22 de febrero de 2013
Mensajes humanos y divinos
A continuación, reproduzco un fragmento del mensaje de Umberto Senegal, coordinador de la Editorial Cuadernos Negros. Este tipo de mensajes siempre llenan el alma.
De lo humano y lo divino, tu libro inédito, ha sido para mí más que una lectura, un espectáculo. Una danza con la palabra que no me habla de ella misma sino de otros niveles de la realidad dentro del cuento. Pero en particular, dentro de la minificción colombiana. Es indudable. La tuya es una nueva voz con otras propuestas paralelas a las clásicas dentro del microrrelato. Te escapas por las tangentes de la ficción, de lo real y lo irreal cuando es algún personaje bíblico, un desesperanzado náufrago, un vampiro, un hastiado Príncipe azul, o un escritor, entre otros, quienes se toman el espacio narrativo para comprobarnos su corporeidad, su materialidad, su deslindamiento del ámbito literario y su cercanía con nuestros mundos cotidianos.
En tus microrrelatos haces verdad aquello que señalaba Armando José Sequera: "Un minicuento es un microcosmos, una partícula elemental de acción, un cuanto narrativo. Su fugacidad, como la de la vida, lo aproxima al verso, a la imagen fotográfica, a la nota musical". Tu conjunto de microrrelatos los observo y siento muy próximos a las contundentes imágenes fotográficas. Lo real y lo surreal, de la mano. Lo poético también va por ahí, entre algunas frases y algunas imágenes.
Tu compromiso por fortuna no es solo estético. Lo asumes con el aspecto filosófico y sicológico de tus microrrelatos y es aquí donde resalta tu originalidad de minicuentista. En el encanto de la hibridación compleja y sencilla. El riesgo de las paradojas lo superas con fluidez narrativa, contando una historia que se muestra a sí misma, muestra al autor y también nos habla de nuestros miedos, nuestras alegrías o frustraciones como seres humanos. Un ejemplo, el microrrelato titulado "Fauno", con reminiscencias de la mariposa de Chuang Tzu. Texto antológico donde muestras tu dominio del género.
De lo humano y lo divino, tu libro inédito, ha sido para mí más que una lectura, un espectáculo. Una danza con la palabra que no me habla de ella misma sino de otros niveles de la realidad dentro del cuento. Pero en particular, dentro de la minificción colombiana. Es indudable. La tuya es una nueva voz con otras propuestas paralelas a las clásicas dentro del microrrelato. Te escapas por las tangentes de la ficción, de lo real y lo irreal cuando es algún personaje bíblico, un desesperanzado náufrago, un vampiro, un hastiado Príncipe azul, o un escritor, entre otros, quienes se toman el espacio narrativo para comprobarnos su corporeidad, su materialidad, su deslindamiento del ámbito literario y su cercanía con nuestros mundos cotidianos.
En tus microrrelatos haces verdad aquello que señalaba Armando José Sequera: "Un minicuento es un microcosmos, una partícula elemental de acción, un cuanto narrativo. Su fugacidad, como la de la vida, lo aproxima al verso, a la imagen fotográfica, a la nota musical". Tu conjunto de microrrelatos los observo y siento muy próximos a las contundentes imágenes fotográficas. Lo real y lo surreal, de la mano. Lo poético también va por ahí, entre algunas frases y algunas imágenes.
Tu compromiso por fortuna no es solo estético. Lo asumes con el aspecto filosófico y sicológico de tus microrrelatos y es aquí donde resalta tu originalidad de minicuentista. En el encanto de la hibridación compleja y sencilla. El riesgo de las paradojas lo superas con fluidez narrativa, contando una historia que se muestra a sí misma, muestra al autor y también nos habla de nuestros miedos, nuestras alegrías o frustraciones como seres humanos. Un ejemplo, el microrrelato titulado "Fauno", con reminiscencias de la mariposa de Chuang Tzu. Texto antológico donde muestras tu dominio del género.
lunes, 18 de febrero de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
Canciones para un aniversario feliz
Mi esposa ha cambiado muchas cosas en mi vida. Ha quedado claro por la predilección que le he dado esta semana. Hoy, quizá, se acaben mis días de dedicatoria, pero lo que dudo que se acabe es mi amor por ella. En esas promesas que nos hacemos los enamorados, un día le prometí inventarme un adjetivo capaz de expresar el amor que sentía por ella, ya que los inventados no alcanzaban a significarlo. No es necesario que ustedes sepan cuál es. Ella lo sabe. Y con eso me basta.
Esta canción lo explica muy bien. TAU.
Esta canción lo explica muy bien. TAU.
jueves, 14 de febrero de 2013
Canciones para un aniversario feliz
Confieso que han sido muchas las ocasiones en las que he sacrificado el mensaje esencial por las vertientes poéticas que derivan en la forma. Seguramente va a volver a pasarme, pero no quiero que esta semana sea una de esas veces. Y Juanes es uno de esos autores que no le da muchos rodeos a sus letras, así que resulta un buen cómplice para este listado de canciones para mi aniversario.
Así de básico, así de simple, así de sencillo.
Así de básico, así de simple, así de sencillo.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Canciones para un aniversario feliz
Desde antes de casarme, siempre creí que la admiración por la pareja era un factor determinante de éxito. Si la persona que tienes a tu lado no te inspira, difícilmente puedan salir adelante. No porque crea que sea imposible, sino porque considero que los motores deberían ser mutuos. Las cosas que más admiro de mi esposa son su don de servicio, su amor por el prójimo, su afán de dar. Y no lo digo solo por mí, sino porque desde que la conocí siempre vi en ella una preocupación permanente por una sociedad más equitativa, más justa. Hoy trabaja en pro de una niñez mejor a través de un proyecto emprendido con su madre.
Esto es lo que te digo con respecto a tu sueño, mi amor.
Esto es lo que te digo con respecto a tu sueño, mi amor.
martes, 12 de febrero de 2013
Canciones para un aniversario feliz
Hoy cumplo exactamente dos años de casado. Recuerdo los chistes de familiares y amigos con respecto al matrimonio. En general, casados o no, hay una tendencia general a burlarse de la vida en pareja. Yo, francamente, nunca he entendido por qué preferimos la crítica en lugar de la construcción. El tema es que no sé si estos dos años al lado de mi esposa me han hecho un hombre mejor, pero sí me han hecho un hombre distinto. Y eso ya es ganancia.
Princesa, tú sabes que no somos mucho de salir. Tú sabes que preferimos el calor de hogar. Pero esta noche, amor mío, no va a ser así. Como lo dice mi maestro Joaquín Sabina, voy a salir esta noche contigo.
Princesa, tú sabes que no somos mucho de salir. Tú sabes que preferimos el calor de hogar. Pero esta noche, amor mío, no va a ser así. Como lo dice mi maestro Joaquín Sabina, voy a salir esta noche contigo.
lunes, 11 de febrero de 2013
Canciones para un aniversario feliz
Hace un par de años les presenté a mi esposa. El día de mañana cumplimos dos años de matrimonio, una experiencia fascinante desde todos los ángulos. Jamás había aprendido tanto de mí ni de otra persona. Convivir al lado de otro ser humano supone un reto diario de amor, paciencia, comprensión y tantísimas otras cosas que no me alcanzaría esta entrada para enumerarlas. Y como mi intención es que ella vea lo que ha hecho en mí, solo por esta semana, Los cuentitos van a dejar de ser microrrelatos para convertirse en canciones. Cada día publicaré una canción que habla de nuestra historia, de lo que significa para mí o sencillamente de algo que quiero decirle. Disculparán el romanticismo, queridos amigos, pero este espacio, por cinco días, será solo para mi mujer.
Esta primera canción es de un cantautor al que le profeso devoción. Jorge Drexler lo dice mejor que yo, mi amor. A tu lado, han sido 730 días maravillosos.
Esta primera canción es de un cantautor al que le profeso devoción. Jorge Drexler lo dice mejor que yo, mi amor. A tu lado, han sido 730 días maravillosos.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Memoria de un recuerdo
No sabía con certeza dónde había dejado todos mis recuerdos. Saqué todas las gavetas de mi habitación, levanté el polvo, corrí los muebles, rompí los pisos, escarbé entre mi ropa vieja, busqué por todos los rincones de la casa. Por un momento pensé que los había dejado colgando en el tendedero, pero luego descarté la idea por simple intuición. Aún me quedaba la vaga reminiscencia de tu número telefónico y lo marqué con un poco de dificultad. En el momento que te pedí que vinieras, no advertí del error. Te vi y lo supe inmediatamente. Todos se habían ido contigo.
lunes, 28 de enero de 2013
viernes, 25 de enero de 2013
El hombre al que todos le desconocen el nombre
Soy el primero que llega a la oficina. Soy el último que se va. Durante el día, observo a mis compañeros frente a sus ordenadores, pegados como larvas a sus equipos, en una rutina que empieza a las ocho y culmina a las dieciocho. Si acaso, uno que otro se acerca y me pregunta algo de mi vida, indagaciones que evito con una mentira o con monosílabos para que se dediquen a lo suyo y a mí me dejen en paz. A dos cubículos del mi puesto está Paloma, una pelirroja con la que fantaseo de la manera más vulgar durante mis noches de solitario. Los más cercanos a mi cubículo son Martín, Dubán, Marina y Fernando, todos de contabilidad. Y bastan unos pasos para que, en el caso de que me levante de mi asiento, me encuentre con el señor Galindo, el dueño de la empresa. Pronto van a saber de mí todos estos cabrones. Esta semana llega mi pedido de tipo militar.
miércoles, 23 de enero de 2013
Intérpretes del silencio
Durante los últimos meses, el que más frecuenta esta casa es el silencio. En ocasiones, es ella quien se despierta para preparar desayunos con café como denominador común. Algunos domingos, soy yo el que recoge la loza y se ocupa de la limpieza de la cocina. Nos cruzamos por los pasillos, nos sentamos en la misma mesa, dormimos en la misma cama. Cualquiera que sea el tiempo o el espacio, nuestra conversación se limita a los suspiros. Aquí las palabras quedaron guardadas en los cajones, escondidas entre las cartas de amor que nos enviábamos en plena necedad adolescente. Los diálogos se refugiaron en los compartimentos, cubiertos por los regalos que siempre esperamos estrenar para alguna ocasión especial. Las promesas se esfumaron con el olor del salitre, evaporadas en los anhelos de un tiempo mejor que jamás llegó. A veces pienso que quiere volver a hablarme e interpreto las listas de mercado que suele dejarme sobre la mesa de noche como pistas de un posible acercamiento. Hasta ahora, no he logrado descifrar ninguna.
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