lunes, 26 de agosto de 2013
Celos de un juguete
A plena luz del día, mientras Heidi recibe sus primeras clases en la escuela, Teddy encuentra un alfiler perdido debajo de la cama y lo clava con fiereza en la cabeza de la Barbie. Una, cuatro, veinticinco veces.
miércoles, 21 de agosto de 2013
¿Entonces te vas?
Entonces te vas dice como si su pregunta fuera la respuesta. Entonces te vas es lo único que se atreve a musitar como si mi ausencia resolviera tantos años de terrible compasión. Entonces te vas interroga como una afirmación extendida a la imposibilidad de vernos por más de dos minutos sin asomo de una discusión. Entonces te vas, confirmación de que nuestro amor fue arrollado de manera implacable por la rutina. Entonces te vas, sentencia inequívoca de que se nos agotaron las palabras. Entonces te vas, camuflaje infame de nuestra separación definitiva.
—No —respondo sin dudar un segundo mi siguiente oración—. Me quedo.
—No —respondo sin dudar un segundo mi siguiente oración—. Me quedo.
viernes, 16 de agosto de 2013
Voy a ser padre
No hay microrrelato, ni premio, ni publicación que se compare con esta alegría. Comparto y celebro con ustedes.
miércoles, 14 de agosto de 2013
Origen
Los avances de la ciencia han permitido erradicar de manera concluyente muchas teorías acerca del origen del universo. Y claro, la religión ha contribuido con lo suyo. En todo caso, cualquier tipo de acercamiento previo a la conformación de lo que conocemos como cosmos no termina siendo otra cosa que una vil conjetura a partir de mi teoría después de años de estudio dedicado a encontrar una respuesta. El espacio sideral, los aros de Saturno, la porción terrestre de la Tierra, los cúmulos nimbos, el granizo, el sonido del viento, los pétalos del girasol, los idiomas, los milagros, los rascacielos, la bombilla eléctrica, el pisco sour, Nadia Comaneci, el silencio, el amor y la totalidad de lo que compone el universo está contenido en una cápsula flotante que lo imagina todo en medio de la nada. Es decir, no existe. Ni la historia de la humanidad ni las particularidades del tiempo. Ni siquiera, esta teoría.
lunes, 12 de agosto de 2013
lunes, 29 de julio de 2013
Disculpas de ausencia
Queridos lectores, aprovecho este espacio que puedo sacar para pedir disculpas entorno a mi ausencia de estas semanas. Actualmente, me encuentro en un momento laboral muy productivo y en relación a la literatura estoy inmerso en un proyecto de cuento que en su momento contaré más en detalle. Por ahora, perdónenme el abandono. Espero que en un par de semanas, pueda volver sin problemas. De antemano, gracias por su comprensión.
miércoles, 10 de julio de 2013
Sobre 201
Les comparto una entrevista realizada a José Donayre, compilador al lado de David Roas, de 201, la nueva antología en la que aparece uno de mis cuentitos y que se presentará próximamente en Perú.
¿Cómo surge la idea de la antología?
La habitación 201 rondaba en las redes sociales, como un virus propagado por David Roas, pues él fue la primera víctima de esta habitación. Luego, sucedió lo del nuevo papa (que no quería dejar la habitación 201 en la que estaba hospedado). Ese fue el detonante. Le propuse a David hacer una antología entre los dos y aceptó de inmediato.
¿Quienes presentarán 201?
En la presentación limeña seré yo.
La antología es una coedición, ¿cuándo se publicará en España y con qué editorial?
La editorial española que se iba a encargar de publicar la antología allá se echó finalmente para atrás por el asunto de la crisis económica.
¿Este primer libro de microrrelatos de Altazor es el inicio de la colección «Átomo»?
Así es. Empezar la colección Átomo con una antología nos pareció una gran idea, pues se trata de un proyecto ampliamente inclusivo que está dando mucho que hablar.
La división de la antología 201 está conformada en dos partes, ¿se debe a algún motivo en especial?
Sucede que hacer una antología con 201 autores resultaba bastante fatigoso, de modo que se decidió trabajarla en dos tiempos, presentando primero un lado A y en 2014 el lado B. Lanzando el A, el siguiente lado será más sencillo, pues muchos empezarán a enviarme sus textos contagiados por el virus de Roas.
Algunos escritores hemos vivido en nuestros viajes alguna experiencia paranormal con la famosa habitación 201, ¿te ha sucedido algo parecido?
En realidad no, aunque quisiera responder lo contrario. Al parecer soy inmune a ese número.
¿Crees que esta antología generará algún temor en el lector cuando se hospede en una habitación 201?
Lo que va a suceder es que muchos desearán que les toque para experimentar situaciones paranormales, extrañas, sicalípticas o simplemente inolvidables. Es más, como se plantea en muchos textos de la antología, hospedarse en una habitación 201 convertirá a cualquier hijo de vecino en escritor fantástico.
En la antología hay escritores de Sudamérica y España, ¿encuentras alguna diferencia en los microrrelatos?
Ninguna, salvo una que otra marca lingüiística.
Como lector, ¿prefieres las antologías de microficciones o los libros de un solo autor?
Me gustan las antologías cuando son temáticas. De no ser así, prefiero el libro de un solo autor.
¿Vive un buen momento la ficción breve?
Quiero creer que sí.
¿Cómo surge la idea de la antología?
La habitación 201 rondaba en las redes sociales, como un virus propagado por David Roas, pues él fue la primera víctima de esta habitación. Luego, sucedió lo del nuevo papa (que no quería dejar la habitación 201 en la que estaba hospedado). Ese fue el detonante. Le propuse a David hacer una antología entre los dos y aceptó de inmediato.
¿Quienes presentarán 201?
En la presentación limeña seré yo.
La antología es una coedición, ¿cuándo se publicará en España y con qué editorial?
La editorial española que se iba a encargar de publicar la antología allá se echó finalmente para atrás por el asunto de la crisis económica.
¿Este primer libro de microrrelatos de Altazor es el inicio de la colección «Átomo»?
Así es. Empezar la colección Átomo con una antología nos pareció una gran idea, pues se trata de un proyecto ampliamente inclusivo que está dando mucho que hablar.
La división de la antología 201 está conformada en dos partes, ¿se debe a algún motivo en especial?
Sucede que hacer una antología con 201 autores resultaba bastante fatigoso, de modo que se decidió trabajarla en dos tiempos, presentando primero un lado A y en 2014 el lado B. Lanzando el A, el siguiente lado será más sencillo, pues muchos empezarán a enviarme sus textos contagiados por el virus de Roas.
Algunos escritores hemos vivido en nuestros viajes alguna experiencia paranormal con la famosa habitación 201, ¿te ha sucedido algo parecido?
En realidad no, aunque quisiera responder lo contrario. Al parecer soy inmune a ese número.
¿Crees que esta antología generará algún temor en el lector cuando se hospede en una habitación 201?
Lo que va a suceder es que muchos desearán que les toque para experimentar situaciones paranormales, extrañas, sicalípticas o simplemente inolvidables. Es más, como se plantea en muchos textos de la antología, hospedarse en una habitación 201 convertirá a cualquier hijo de vecino en escritor fantástico.
En la antología hay escritores de Sudamérica y España, ¿encuentras alguna diferencia en los microrrelatos?
Ninguna, salvo una que otra marca lingüiística.
Como lector, ¿prefieres las antologías de microficciones o los libros de un solo autor?
Me gustan las antologías cuando son temáticas. De no ser así, prefiero el libro de un solo autor.
¿Vive un buen momento la ficción breve?
Quiero creer que sí.
lunes, 8 de julio de 2013
viernes, 5 de julio de 2013
201
Las buenas noticias también se esparcen rápido. En menos de lo que pensaba, otro cuentito aparecerá en una nueva antología. Esta vez, dedicada exclusivamente a los misterios del 201, una habitación que David Roas tiene entre ceja y ceja. Una vez más, comparto páginas con los internacionales Víctor Lorenzo, Martín Gardella, Rony Vásquez, Fernando Sánchez Ortiz. Y además, entre otros grandes escritores, tengo el inmenso privilegio de aparecer al lado del escritor granadino Ángel Olgoso.
¡Gracias, ediciones Altazor!
¡Gracias, ediciones Altazor!
miércoles, 3 de julio de 2013
Desde el balcón
Desde el balcón puedo verlo todo. Veo a la vecina, invitando a un desconocido a sentarse en el sofá, intuyo que le propone ponerse cómodo, porque se acerca al bar y abre una botella de vino. Veo cómo se le insinúa, como se abre coquetamente la blusa y se le sienta al lado. Veo al desconocido brindando con ella, secreteándole al oído mientras ella se ríe y ladea la cabeza para dejarle el cuello como anzuelo. Veo el momento en el que el desconocido se le lanza a la vecina y le sella un beso. Veo a la vecina abrazándolo y luego alejándolo sin convicción. Veo que él no hace caso y la veo a ella rompiendo a carcajadas. Veo a la vecina tomando al desconocido de la corbata y llevándoselo al cuarto contiguo. Veo cómo el desconocido lanza a la vecina a la cama. Los veo a ambos desnudándose sin recato alguno mientras alternan los besos con los mordiscos. Veo la puerta del apartamento que se abre. Veo al vecino entrar. Lo veo todo.
lunes, 1 de julio de 2013
Dual
Soñé que había matado a mi abuela. En medio del sopor, entendí que solo era una pesadilla y me sentí aliviado. Cuando desperté, sentí la cama dura e incómoda y afuera, un guardia rozaba ruidosamente las rejas que me custodiaban.
viernes, 28 de junio de 2013
Verse publicado
Cinco años después de la aventura diaria que me ha llevado escribir este blog, me parece pertinente la idea de confesar lo inconfesable. Mucho antes de dedicarme al microrrelato, escribí dos novelas. La primera se llamó Persecución y la segunda, La amargura de la libertad. Con solo recordar lo increíblemente obvios que resultan los títulos, ya podrán imaginarse el adefesio con el que podrían encontrarse si es que deciden leerlas. Pero bueno, qué le vamos a hacer… Era joven… El caso es que estas novelas fueron un capricho adolescente que, además de mal escritor, me hicieron editor y, para colmo, impresor. Repito, era joven…
Todo este preámbulo para traer a colación que la primera vez que me editaron fue, para qué vamos a negarlo, un espaldarazo que recibí con mucha alegría. Camilo Jiménez, editor colombiano al que admiro y respeto profundamente, tuvo la osadía de invitarme a publicar en uno de los números de El malpensante, una de las revistas culturales más representativas del país, y allí me vi, como quien se mira a un espejo y no puede creer lo que se refleja.
Un año después, Sergio Gaut vel Hartman; un gran escritor y editor argentino que se encuentra al frente de varios blogs dedicados al cuento, el microrrelato y el hiperbreve; me informó que quería uno de mis textos para la segunda versión de una serie conocida como Grageas, que edita Desde la gente en Buenos Aires. Incrédulo, le envié un par y en fue 2010 que tuve la alegría de ver uno de los cuentitos en un libro. En esta antología, que fue mi júbilo iniciático, también aparece mi entrañable amigo internacional Víctor Lorenzo.
Ya después vinieron las publicaciones en La Gaceta, el suplemento cultural de El País, el diario más importante de Cali; en Los comprimidos memorables del siglo XXI, que sirvió como libro conmemorativo del Congreso de Minificción que se celebró en Bogotá y donde también aparece mi otro gran amigo internacional Martín Gardella; en la antología de Art Gerust, que compiló la absurda cifra de 200 microrrelatos finalistas de su concurso de terror sobre Poe; en el libro de la Microbiblioteca, que sí me llenó de orgullo porque seleccionó los micros finalistas y ganadores del año 2011 del prestigioso Microconcurso y, por último, en un diario argentino de Santiago del Estero llamado El Liberal, que me publicó un texto navideño.
El tema de mi primer libro de microrrelatos ya es caso aparte, aunque dado a confesar, debo decir que su título ahora me parece terrible. Espero que del segundo, en caso de que se edite, no me haga arrepentir tres años después de su aparición.
Sea como sea, el tema es que la idea de que una editorial se interesara en lo que escribía siempre me pareció complicadísima, pero Rubén Blades tiene razón, por algo dice que la vida te da sorpresas, ya que, además de Manu Espada por De antología, un libro del que se ha hablado mucho en el mundo bloguero, más cuentitos tendrán padrinos. Uno de ellos es Carlos Paldao, que coordina una publicación para una organización académica de Nueva York conocida como ANLE, y el otro es el escritor catalán David Roas, que tiene un número de habitación que no se puede sacar de la cabeza y por eso me ha invitado a escribir sobre ella.
Yo no puedo estar más feliz, pero ya, no puedo decir más.
Todo este preámbulo para traer a colación que la primera vez que me editaron fue, para qué vamos a negarlo, un espaldarazo que recibí con mucha alegría. Camilo Jiménez, editor colombiano al que admiro y respeto profundamente, tuvo la osadía de invitarme a publicar en uno de los números de El malpensante, una de las revistas culturales más representativas del país, y allí me vi, como quien se mira a un espejo y no puede creer lo que se refleja.Un año después, Sergio Gaut vel Hartman; un gran escritor y editor argentino que se encuentra al frente de varios blogs dedicados al cuento, el microrrelato y el hiperbreve; me informó que quería uno de mis textos para la segunda versión de una serie conocida como Grageas, que edita Desde la gente en Buenos Aires. Incrédulo, le envié un par y en fue 2010 que tuve la alegría de ver uno de los cuentitos en un libro. En esta antología, que fue mi júbilo iniciático, también aparece mi entrañable amigo internacional Víctor Lorenzo.
Ya después vinieron las publicaciones en La Gaceta, el suplemento cultural de El País, el diario más importante de Cali; en Los comprimidos memorables del siglo XXI, que sirvió como libro conmemorativo del Congreso de Minificción que se celebró en Bogotá y donde también aparece mi otro gran amigo internacional Martín Gardella; en la antología de Art Gerust, que compiló la absurda cifra de 200 microrrelatos finalistas de su concurso de terror sobre Poe; en el libro de la Microbiblioteca, que sí me llenó de orgullo porque seleccionó los micros finalistas y ganadores del año 2011 del prestigioso Microconcurso y, por último, en un diario argentino de Santiago del Estero llamado El Liberal, que me publicó un texto navideño.
El tema de mi primer libro de microrrelatos ya es caso aparte, aunque dado a confesar, debo decir que su título ahora me parece terrible. Espero que del segundo, en caso de que se edite, no me haga arrepentir tres años después de su aparición.
Sea como sea, el tema es que la idea de que una editorial se interesara en lo que escribía siempre me pareció complicadísima, pero Rubén Blades tiene razón, por algo dice que la vida te da sorpresas, ya que, además de Manu Espada por De antología, un libro del que se ha hablado mucho en el mundo bloguero, más cuentitos tendrán padrinos. Uno de ellos es Carlos Paldao, que coordina una publicación para una organización académica de Nueva York conocida como ANLE, y el otro es el escritor catalán David Roas, que tiene un número de habitación que no se puede sacar de la cabeza y por eso me ha invitado a escribir sobre ella.
Yo no puedo estar más feliz, pero ya, no puedo decir más.
miércoles, 26 de junio de 2013
Llegó a Colombia
Gracias a Mariano Vega y, claro, a la gestión de Manu Espada y Rosana Alonso, he recibido en mis manos De antología. A primera vista, los microrrelatos que he leído me han parecido muy buenos. Es un gusto compartir con tantos amigos de la generación llamada blogger, tanto conocidos como desconocidos.
lunes, 24 de junio de 2013
Rarezas de la reflexión V
“Engañado otra vez”, piensa el reflejo de Pablo cuando Pablo se retira del espejo.
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