martes, 28 de enero de 2014

Intentos

Ella te arrulla, te habla, te da.
Yo lo intento.
Y mientras la torpeza de mis movimientos se acoplen a la naturalidad con que tu madre se relaciona contigo, mi corazón se emociona cuanto más se acerca el día de tu bienvenida.

2 comentarios:

Diego Alejandro Majluff dijo...

Después de los intentos vienen las señales. Me hizo acordar a cuando mi esposa se ponía la mano en el vientre y lo sentía. Y yo era un espectador entre la comunicación entre él y ella. Después, a medida que los meses pasaron, vinieron las señales, las patadas, los movimientos bruscos después de las comidas.
¡Un abrazo desde Pergamino, Buenos Aires!

Esteban Dublín dijo...

Me alegra que te sientas identificado, Diego. Ha sido una experiencia increíble. Un abrazo.