martes, 6 de mayo de 2008

Paréntesis

(Desde que dejaron de callarse, los cuentitos no me habían dado la oportunidad de hablar a mí. Por fin los convencí. La ausencia de esta semana se debió principalmente a que gracias a este largo puente, el bellísimo Eje Cafetero me sentó en sus muslos y me entretuvo contándome sus historias. Hoy vuelvo para decirles a todos los que pasan por aquí que, como ha venido sucediendo, cada martes y cada viernes, los cuentitos hablarán esperando a que ustedes los escuchen.)

7 comentarios:

ARETINO dijo...

aprovechando este paréntesis contesto su pregunta:

Apreciado Esteban:
El problema se ha dado porque al igual que este hay un edificio que en su momento también fue galardonado. Dicho edificio está situado en una de las puntas del llamado Paseo de Bolívar como talanquera.

Con el tiempo fue dejado al olvido – allí funcionaban entidades bancarias y oficinas varias – entonces la pasada administración distrital planeo remodelar el centro de la ciudad y decidió de un plumazo demolerlo desconociendo las charreteras que tenía el monumento.

Esto ha sido polémico en la ciudad hasta el punto de generar enfrentamientos con funcionarios de la cuestión de patrimonio. Hasta el presidente metió baza en esto un día dijo que si, túmbenlo y al otro no.

El asunto esta así y ni sabemos en qué va a parar.

FRANCO dijo...

Ve, Esteban: ¿no te cayó la roya por allá en el eje? Yo estuve en el Parque del Café hace unos meses y me pareció muy 'disneyworldesco'.

Ah, y qué bueno el regreso de los cuenticos.

Disentería dijo...

Oiste esteban, no había venido a vicitar tu blog y te cuento que me parece mal hecho porque me estaba perdiendo de tus cuentos, tan buenos... Yo tambien me he fajado algunos cuentos cortos y me gusta mucho una serie que hice hace tiempo y que podés ver en esta dirección: http://ladisenteria.blogspot.com/search/label/Cuentos%20idiotas

Y aquí te comparti el primero que publiqué.
Aurelio

Aurelio tenía una argolla en el dedo índice de la mano derecha. Cuando se iba a bajar del bus con el motor en marcha, la argolla se le enredó en un tornillo de la puerta... el dedo siguió la ruta normal del bus, Aurelio quedó señalando con el dedo “del corazón”.

Disentería dijo...

Creo que me quedó mala la dirección, pillate la categoría de Disentería que se llama Cuentos idiotas.

Te voy a enlazar en el blog, si no te molesta, por supuesto.

yacasinosoynadie dijo...

hombre Esteban para darle las gracias: gracias a estos cuenticos uncuentoqueandapor ahi revivio milagrosamente... De alguna manera leer tus cuentos me dio fuerzas hombre. Gracias... Parentesis (mas cuentos andan por ahi)

Esteban Dublín dijo...

Mi estimado Aretino, esas cosas sólo pasan en nuestro país. Por ahí alguien mete la mano y salva al edificio de la metida de pata.

A ver, mi apreciado Franco, paso por paso. ¿Qué es eso de la roya? Te aclaro que soy rolo. Y segundo, el Parque del Café tiene mucho de todo, pero poco café. Creo que hace rato perdió su esencia como lugar de cultura cafetera. Sin embargo, creo que si no lo hubiera hecho, tal vez no iría nadie. Las cosas que hay que ver en Colombia...

Estimado Aurelio, te agradezco mucho las palabras y siempre bienvenido a escuchar estos cuentitos. Salgo para allá a ver los de la Disentería.

Jorge, nada le alegra más a estos cuentitos que ver que otros cuentos salen a hablar. Un abrazo.

rio de sal dijo...

yo los visito casi a diario así me toque repetirlos, me encantan.

Verónica