viernes, 5 de diciembre de 2008

Zombis

En su acostumbrada visita nocturna al cementerio, Andrés observa el mausoleo central hasta que un gemido lastimero hace que se dé vuelta. El aire se concentra y, desde una de las tapias, una espesa neblina forma figuras irreconocibles. Andrés se acerca y se fija que algo lucha por emerger desde el suelo. De la fosa, lenta y copiosamente, uno, dos, nueve, veintiuno, ciento dos, cuatrocientos, mil ochocientos, nueve mil setecientos, ochenta y cinco mil zombis salen y, mientras orquestan una sinfonía de sollozos, llegan hasta él, lo tumban sobre el camposanto y lo devoran despellejándolo hasta convertirlo en uno de ellos. Andrés ahora es Morán, la última palabra del idioma castellano.

10 comentarios:

Andres Moran dijo...

:-o
Gracias por el cuento.

Fernando Ramos dijo...

Muy buen relato master Dublín, me recordó un poco el poema de César Vallejo, Masa.

Saludos

Nancy dijo...

eeeeeeeeeeeeeeehhhhhhhhh, bravo, muy buenoooo, saluditos

Martín Franco dijo...

Me acordó de Thriller, el gran clásico de ese zombie que hoy es Michael Jackson.

yacasinosoynadie dijo...

totalmente de acuerdo con Martín... me recordó lo mismo... me pareció un poco extraño el final...

Esteban Dublín dijo...

Andrés, gracias a ti por confiarme tu nombre y por el enlace.

Fernando, no conozco el poema, así que cumpliré con el deber de revisarlo.

Nancy, gracias.

Martín, creo igual que Michael Jackson no ha podido levantarse. Sigue ahí, enterrado hace mucho tiempo.

Jorge, el final tiene que ver con el la descripción del blogde Andrés, que reproduzco a continuación: Este es el cementerio de las palabras. Acá son tan eternas como quiero... Igual las palabras no morirán: rondarán las plazas mentales y las oscuras capillas de la conciencia.
Presencien el regreso de las palabras vivientes.

Para todos, en castellano se escribe zombi, aceptada por la academia. Zombie, con e al final, es propio de la lengua inglesa.

Pala Labra dijo...

Me lo imaginé super Thriller, pero en el cementerio de San Pedro.

Esteban Dublín dijo...

Pala Labra, no sé si desde en el cementerio de San Pedro puedan salir tantas palabras. En todo caso, estoy suponiendo. Quién sabe.

La Falsa Alicia dijo...

era simplemente inevitable....... es que no fue ni uno ni dos zombis (para ser castellanamente correcta).

Esteban Dublín dijo...

Jajajaja, correcto, mi querida falsa Alicia, fueron 85 mil, el número de palabras del idioma español.