lunes, 13 de julio de 2009

Negación

Mi mujer ya no me mira, ya no me habla. He decidido llamar a sus padres a ver si ellos saben qué le sucede, pero no fue capaz ni de verlos a los ojos. Llamé a sus hermanos, a su mejor amiga, a su jefe, a sus compañeros del colegio, ¡a sus ex novios!, a los vecinos, a todo el que he podido, pero no. No le dice nada a nadie y todos parecen tan extrañados como yo. Hoy, incluso, llamé al cura que ella tanto admira a ver si le saca algo. Pero aún con todas las bendiciones que le dio y todos los aceites que le puso, tampoco pronunció palabra.

14 comentarios:

Víctor dijo...

Bueno éste, Esteban. Dile que pruebe con un apuesto príncipe, por si acaso. Y si no funciona, que llame a la funeraria.

Saludos lelos!!!

Alejandro Ramírez dijo...

Great!

No veo el final sorpresa (el clic, que llaman) y eso me parece muy síntoma.

Great, great!

Deprisa dijo...

Vaya, que curioso caso :-o

Llama la atención el micro, sí señor.

Female dijo...

Yo ya no creo en los príncipes, crep en descansar en paz.
un beso

yacasinosoynadie dijo...

este final tan abierto deja pensando (posiblemente la clave esta en el titulo)... es bueno el relato... yo de él no intentaría más cosas, cuando las mujeres no quieren más NO quieren más y PUNTO... Por otro lado: cuando están muertas, están muertas y punto...

Vengo de vuelta Estaban... que bonito volver y, como siempre, encontrar tu casita llena de vida... Un abrazo hombre...

Martín dijo...

Muy bueno! Este me dejo pensando mucho... bien llevado, impecable final! Felicitaciones!

Lauri dijo...

Cuando se está negado a algo, por más peso que tenga la realidad, esa realidad no es otra más que la que queramos ver... Para reflexionar... muy bien!!
¡Saluditos!

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Será que el bautizo le hizo daño con todas sus aguas y aceites :)

Un saludo, Estéban

PD: La casa de los cuentos ahora es por invitación. ¿Sabemos por qué? Creo haber entrado un par de vces antes sin problema

Esteban Dublín dijo...

Víctor, voy a ver cómo le va con tus recomendaciones. Aunque creo que ya debe estar llamando a la funeraria.

Alejandro, muchas gracias. No entiendo eso muy bien de lo del "muy síntoma". ¿Me explicas?

Deprisa, gracias. Bienvenid@ por aquí.

Female, jajajajja. Los príncipes no existen, pero era una recomendación de Víctor que incluso puede funcionar. Quién sabe...

Jorge, así es: muerto es muerto y no hay nada que hacer. Como siempre, es una alegría tenerte de vuelta.

Martín, halagadísimo. El último tuyo de Gimnasia me emocionó bastante. El fútbol para mí es una debilidad.

Lauri, así es. La realidad es que la esposa había estirado la pata, pero él se negaba a verlo, como con tantas cosas que pasan a nuestro alrededor y nos negamos por tercos.

Mauro, creo que el bautizo le había pasado hace rato. Estaba en la Unción de los enfermos. Con respecto a La Casa de los Cuentos debo decirte que el proyecto acabó hace cerca de uno o dos meses. En poco tiempo, blogger lo eliminará porque ya no hay actividad. Qué alegría verte de nuevo por aquí.

Johan Bush Walls dijo...

Maestro Esteban, en este caso lo único que puede funcionarle al fulano es un negro que sople.

Salú pue.

Ananda Nilayan dijo...

Que pruebe a ponerle delante una cucaracha... conmigo funcionaría. Abrazo!!!

Esteban Dublín dijo...

Johan y Ananda, ni el negro ni la cucaracha. La pobre estiró la pata. Abrazos para ambos.

Nancy dijo...

Ya se le pasará...
¿o no?

Esteban Dublín dijo...

Mmmm, no creo, Nancy. No creo.