miércoles, 16 de marzo de 2011

Derecho y revés

A Martín Gardella

—Bien lo dice mi testigo, señor juez. Es imposible que mi cliente se haya encontrado en el lugar del crimen. Ese día y a esa hora, el señor Saturnino Plata se encontraba en una tarde típica de descanso, cabalgando unicornios.
—¡Abogado! —gritó el juez—. Estamos hablando de un asesinato y, ¿usted se osa a traer un testigo, ¡qué digo testigo!, a un payaso que dice semejantes barbaridades? ¿Acaso espera que esta honorable corte tenga en cuenta este testimonio como prueba? ¿Es que se volvió loco? ¿Dónde cree que está usted?
—En un micorrelato mío, señor juez —dijo el abogado—. Y aquí, puede pasar cualquier cosa.

10 comentarios:

manuespada dijo...

Buena metaficción, Esteban.

Víctor dijo...

Lo mismo digo, Esteban. Buena metaficción. Me gustan esos cortes bruscos, esas expulsiones de la historia a la realidad (ficticia).

Abrazos internacionales.

Anita Dinamita dijo...

Me gusta mucho!!! metaficción, no conocía el término pero me lo quedo por si lo necesito.
Un abrazo

Martín dijo...

Muchas gracias querido Esteban. ¡Qué gran regalo amigo mío! La profesión de abogado permite escribir otro tipo de ficciones, y es la mejor práctica para el ejercicio literario. Me encantó. Un gran abrazo

Angela María dijo...

Creo que esa es el sueño de cualquier abogado, poder llevar un testigo como este y ademas con esa cuartada!

Un beso

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muy buen e inesperado quiebre final.

Saludos.

Esteban Dublín dijo...

Manu, gracias. Abrazos.

Víctor, a mí cada vez me gustan más sutiles, pero uno recuerda los viejos tiempos. Un abrazo.

Anita, la metaficción es precisamente combinar la fantasía con la realidad en un mismo texto. Me alegra que te haya gustado.

Esteban Dublín dijo...

Martín, todo un placer para mí. Creo que te lo debía desde hacía tiempo y lo consideré justo. Un abrazo grande y gracias por tu amistad.

Angelita, para que lo sepas, Martín Gardella es abogado aunque en sus textos no nos deje ver más que su faceta de escritor.

Gabriel, muchas gracias, amigo. Abrazos fuertes.

Ananda Nilayán dijo...

Qué bueno, Esteban!!! Me ha gustado mucho.
Merecido reconocimiento a Martín.

Abrazos a los dos

Esteban Dublín dijo...

Tú lo has dicho, Ananda. Es el regalo a un amigo del microrrelato que me ha enseñado muchas cosas.