lunes, 19 de marzo de 2012

Fin del mundo

Una vez más, sobreviví.

Al lado de otros textos ya publicados en Los Cuentitos, este nanorrelato era mi esperanza en el III Premio de Nanorrelato organizado por Taller de Escritores, pero no ha logrado estar ni en los finalistas. Los ganadores, definitivamente, me gustan más que los del año pasado. Felicitaciones para ellos. Léanlos aquí.

5 comentarios:

David Moreno (No Comments) dijo...

Esteban, este nano me gusta más que algunos de los finalistas, aunque mi opinión sirva de poco.

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Xesc dijo...

Pues a mi me pasa lo mismo. Ya lo dije en otro sitio no recuerdo dónde. Me gusta esta pulga, este nano.

Eso sí, mis respetos a los finalistas. Todos.
También al jurado, que fácil no debe ser.

Saludos

Víctor dijo...

Ya te dije, Esteban, que no me acaban de convencer los finalistas y el ganador. De todos modos, no voy a patalear porque entiendo perfectamente lo complicado que tiene que ser elegir un ganador y un puñado de finalistas entre más de mil participantes. Lo importante es que estos concursos nos sirvan de estímulo. Estímulo para escribir, no para ganar. Abrazos.

Melvin Rodríguez Rodríguez dijo...

Con excepción de la mención especial y el nano sobre el espejo, pienso que el resto de los finalistas y el ganador fueron muy acertados.

Con todo el respeto, este nano tuyo es bueno, pero no es de lo mejor que has escrito. Pienso que le falta cierta cualidad poética que tenían los nanos que fueron finalistas. "Fin del mundo", funciona como microcuento, pero pienso que el jurado buscaba esa cualidad poética más que la técnica.

Eso es lo que pude apreciar. De todos modos ánimo, eres un buen escritor. Saludos.

Esteban Dublín dijo...

David, tu opinión me sirve a mí. Punto.

Xesc, me alegra que te guste y yo también presento mis respetos a los finalistas y, especialmente, al ganador, que tiene un elemento poético que, en mi opinión, lo hace justo ganador.

Víctor, yo tampoco voy a patalear. Viste lo que pasó cuando di mi opinión en La Inter de Museo de la Palabra y Art Gerust. En todo caso, pronunciarnos nunca está de más.

Melvin, agradezco mucho tu sinceridad. Un nanorrelato de hasta 10 palabras es un reto tremendo. Repito: a mí el ganador me parece más que bueno.