miércoles, 19 de junio de 2013

Precios de la muerte

La muerte es un buen negocio. El problema en realidad solo es uno. De resto, ganancias por todo lado. Mire, ataúd ciento por ciento en roble con acabados y todo, sale por cinco millones novecientos, el servicio de velación o tanatorio le sale en millón cuatrocientos y para que los clientes no se preocupen por el tema del registro de defunción, nosotros nos encargamos de todos los trámites por un millón. Como valor agregado, ofrecemos el servicio de transporte en coche fúnebre por doscientos mil, el de tanatropasia para maquillar al difunto por doscientos también y nos encargamos del oficio religioso por un costo de cien mil pesos. En caso de que el cliente quiera algo más como flores o arreglos, o prefiera la cremación, el costo varía, pero en general, la familia termina pagando más o menos ocho millones por todo. Nuestro problema, como le digo, solo es uno. Los vivos.

3 comentarios:

Pedro dijo...

El eterno problema, Esteban.

Muy bueno.

Un abrazo,

Diego Alejandro Majluff dijo...

Muy bueno, Esteban. Me hizo acordar a "Las intermitencias de la muerte", de Saramago.
¡Saludos!

Esteban Dublín dijo...

Gracias por las palabras, Pedro, siempre tan amable conmigo.

Diego, no conozco el relato al que te refieres, así que me pones en la tarea de sumarle literatura a mi lista de mesa de noche.