jueves, 11 de junio de 2009

Desenlace

Bele se sentó frente a su ordenador y empezó el nuevo capítulo de su novela. Su pasión estaba desbordada y se sumergió de tal modo en su escrito que, de repente, se vio atrapada en él. Miró a su alrededor y se percató de que caminaba por entre sus capítulos, escarbando entre sus letras como si fuesen un bosque y tratando de buscar una salida. Temerosa, se abría paso entre las aes, las eles y las emes que le impedían encontrar una desembocadura. Sin embargo, hasta que no recorriera los caminos que ella misma había escrito, sería imposible llegar al final.

13 comentarios:

Leo dijo...

Hola Esteban! He vuelto luego de un resfrio bastante intenso. Qué pesadilla esto no? Has tocado un tema clave de la literatura: quepasa si llega el momento en que los personajes, los párrafos, las oraciones, letras, los sonidos dan vuelta la relaci´ñon y se demuestran más poderosos que el que los escribió? Me hizo acordar a los "Seis personajes en busca de autor" y su sed de venganza y redención para con quien los creó. Muy bueno. Abrazo.

Nancy dijo...

También pensé en Corazón de tinta y en Borges. Los cuentos breves son a ti, lo que la arcilla al escultor o el color al pintor.
Me gustó muchísimo, Esteban

Bele dijo...

Gracias, gracias, gracias. Has logrado reflejar tan bien lo que soy cuando escribo, que me dejaste con la boca abierta.
Te leo siempre, por lo que halagar lo de hoy no es más que halagar lo de siempre. Mucho me gusta leerte, sos un placer en la síntesis (cosa tan dificil para mi).
Gracias, nuevamente. Y un gran beso para vos.

Lauri dijo...

Muy bueno!!! M e hace pensar que a veces ese poder de las palabras para con quien las escribe, se transmite también al lector, atrapándolo hasta que la historia toque a su fin.
¡Saludos!

Tereza dijo...

Me encanta como escribes. Anima el corazón.

Esteban Dublín dijo...

Leo, sí, la pregunta es al menos interesante. Nunca se sabe qué podrían hacer los personajes que creaste si de repente tocaran a tu puerta.

Nancy, qué halago, mujer. ¡Gracias!

Bele, el que debe agradecer soy yo. A ti, por confiarme algo tan valioso como tu nombre. Otro beso para ti.

Lauri, al menos a mí me parece intrigante quedar atrapado en mis historias. ¡Qué delicia no saber el final!

Tereza, si te anima el corazón, vale completamente la pena.

Ignacio Reiva dijo...

De esas situaciones salen los mejores escritos. Me gustan tus cuentos.

Esteban Dublín dijo...

Ignacio, muchas gracias. Bienvenido siempre por aquí.

yacasinosoynadie dijo...

quisiera no quedar atrapado en lo que escribo.... aunque si lo pienso bien creo que estoy cruelmente atrapado en lo que escribo... ¿será que si escribo sobre otra vaina la cosa cambia?... Intentaré finales felices entonces...

Esteban Dublín dijo...

Jorge, todos estamos atrapados en lo que escribimos. El truco es encontrar la salida a través nuestro y no a trávés de lo que plasmamos en un papel.

Abrazo grande.

Pala Labra dijo...

Me pasa todo el tiempo.

Esteban Dublín dijo...

Jajajajaja. Pala Labra, por eso creo que las metáforas son siempre de verdad.

Patricia Nasello dijo...

Así en la literatura como en la vida, hasta que no caminemos en la dirección que trazan nuestras propias palabras seguiremos dando vueltas como una noria.

Un abrazo