jueves, 13 de agosto de 2009

Babel

La vida de Sandra se ha convertido en una torre de Babel. Curiosamente, habla en castellano, piensa en euskera y escribe en sajón. Pero esa, en definitiva, es la parte sencilla. El verdadero lío es que su conocimiento lingüístico ha influido directamente en sus maneras de actuar. Sandra sonríe en bretón, baila en cantonés, juega en oriya, razona en hebreo, se enferma en guaraní, se alegra en kazajo, se indispone en moldavo, se emociona en portugués y llora en checo, sólo para poner algunos ejemplos. La confusión ha llegado a niveles insoportables, por eso Sandra ha optado por cortar de tajo con su problema. Hoy su lengua se subasta en Casa Christie’s.

13 comentarios:

Alejandro Ramírez dijo...

Qué buen cuento, Esteban. Salvo el final. Porque ese problema babélico no radica en la lengua, sino en algo más profundo e incomprensible.

Anyway, bon récit. Parabéns.

Ananda Nilayan dijo...

Gracias por avisar, no pienso asistir, qué locura!!! bastante con mi caos. Abrazo.

SIL dijo...

Esa lengua se subastará en fortunas !!!!!!!!!!!!!
Este BABEL es de antología!!!!!
Vos sos un personaje y yo estoy encantada de pasar por aquí.
Me preguntaré todo el día cómo será indisponerse en Moldavo???
TODAS LAS MUJERES nos parecemos a Sandra, Esteban, pero insistimos en no cortarnos la lengua :)

SIL dijo...

moldavo, perdon.

Deprisa dijo...

:)

Las lenguas valen para separar, pero también para unir. En cualquier caso yo pujaría por una lengua tan singular.

Fernando Ramos dijo...

Suena a una lengua muy versátil.

Saludos

Martín dijo...

Y mi comentario es en español. Simplemente muy bueno! Felicitaciones!

Esteban Dublín dijo...

Alejandro, muchas gracias. El problema babélico daría para un debate muy, muy largo. Gracias por los deseos en otras lenguas.

Ananda, sería interesante la subasta. Yo iría, al menos para ver.

Sil, muchas gracias. Con lo de Antología me halagas mucho. Espero que pronto haga parte de una. Con respecto a tu pregunta, creo que es algo que sólo puede responder el protagonista. Un beso.

Deprisa, yo también iría a la puja, pero a observar. Sería muy interesante los millones que se pagan por esa lengua.

Fernando, es una lengua versátil. ¿Pero te imaginas el caos?

Martín, thnak you so much, my friend. Regards.

Sandra dijo...

Por fin tengo mi cuentito! Ojalá hablara tantas lenguas como la de tu cuento...Me gustó mucho. Gracias!!

Esteban Dublín dijo...

Un gustazo, Sandra. Este cuentito me ha encantado. Un abrazo grande y gracias por confiarme algo tan valioso como tu nombre.

*Sechat* dijo...

Estoy de acuerdo con Alejandro. Creo que el cerebro y el alma tendrán mucho que ver en ese extraño sinsentido de lenguas.

Esteban Dublín dijo...

Mi querida Sechat, de hecho tienen que ver. Y mucho. La lengua, lo que pasa, es que se convierte en la parte tangible de esta Babel.

Naida dijo...

¡Ah, qué bueno este, Esteban!
Es uno de los conflictos que estudio y en los que me voy a enfocar en mi tesis (cuando la comience jeje).
Este lo incluyo esta noche, en el Umbral :)