lunes, 5 de octubre de 2009

Descontrol

Por algo que no es aún capaz de explicar, el personaje siente que no está trabajando del todo bien. Su impresión toma fuerza, sobre todo, cuando sabe que debe llegar urgentemente hasta el castillo para salvar a la doncella, pero termina sumergido en un túnel, guardándose un dinero que ha encontrado de casualidad. Por más que está empeñado en cumplir su épica labor, algo mucho más grande que él le impide moverse del modo que desea. La situación llega al extremo cuando sin razón alguna queda suspendido en el aire justo después de un salto casi mortal. Al otro lado, en un espacio que el héroe ni siquiera imagina, un chiquillo le ha puesto pausa a su Gameboy.

18 comentarios:

Ananda Nilayan dijo...

Más menos como nos pasa a todos...aunque sea a veces.
Saludos Esteban, que tengas una buena semana y que no te dejen en pausa.

no comments dijo...

A veces nos quedamos bloqueados, en pausa, sin saber las razones. Quizá haya alguién que juega con nosotros...

Un saludo indio y no te bloquees eh?

Nancy dijo...

Mi comentario iba a ser casi idéntico al de No comments, jajaja, se me adelantó.

Walter dijo...

Pobre fontanero, ni se imagina las veces que lo han matado y lo han vuelto a resucitar con ese tipo de saltos "casi mortales".
Buenísimo Teban!

Víctor dijo...

Muy, muy, pero que muy bueno, Esteban. Por lo menos a mí -un supermarioadicto- me lo pareció. Además, buen ritmo en el texto y buen despiste en los detalles (monedas, túneles, el castillo, la doncella...).

Un saludo.

Lauri dijo...

¡Espectacular! Aquí sí que te guardabas un final inesperado. Y al llegar arriba,uno se siente obligado a empezar a leer otra vez.
Felicitaciones y un besoooo

Quimera dijo...

Roguemos que el jugador no seas tu, porque se nos acabaría la diversión a tus lectores... Saludos!!

Martín dijo...

El niño es como un Dios jugando a los humanos. Buen texto, que sorprende al final! Un abrazo

yacasinosoynadie dijo...

aaahhhhh que refrescantes eran esas tardes jugando Goal con mi Family o mi Nintendo... que refrescante era ganarle a Mike Tison en Puch Out, o ganarme el mundial una y otra vez con Colombia, o sacar las 30 vidas en Contra, o vencer a Destructor con Miguelangel, mi tortuga favorita... El cuento es bueno, pero lo es más cuando puede uno ver su niñez de nuevo, verla delante de uno, tan lejana y melancólica. Hoy eres el responsable de mi melancolía Esteban, gracias.

Esteban Dublín dijo...

Ananda, espero lo mismo que tú. Gracias.

NC, yo creo que hay alguien en otro lado que nos controla sin que lo sepamos. Espero no bloquearme.

Nancy, gracias por pasar, en todo caso.

Walter, yo creo que ni se imagina la cantidad de bestialidades de la que es víctima. Gracias, Walter.

Víctor, ya somos los dos los adictos a Marito. Qué bueno que sea de tu agrado.

Lauri, ¿de eso se trata no? Encantado siempre de verte por aquí.

Quimera, ¡waw! ¡Gracias por el piropo!

Martín, te agradezco.

Jorge, me picas, me picas: mi favorito siempre fue el Super Star Soccer, ¡qué juegazo! Lo que pasa con Mario es que tiene ese efecto que tú nombras: la melancolía. ¿Quién iba a pensar que para nuestros hijos Mario va a ser un dinosaurio? ¿No es la paradoja mayor de la tecnología?

yacasinosoynadie dijo...

totalmente de acuerdo... quien iba a pensarlo...

Esteban Dublín dijo...

Cuando llegue ese día, me voy a sentir en el fin del mundo.

Deprisa dijo...

Por eso nos gustan tanto los videojues. Nos sentimos dioses controlandouna vid, unque sea artifical.
Un saludo,
Deprisa

Esteban Dublín dijo...

Muy bien dicho, amigos de Deprisa. El control por otra vida nos termina descontrolando por completo, como los dioses, que desesperados al ver lo que le sucede a los mortales, se vuelven vulnerables, igual que nosotros.

Naida dijo...

Ay pobre muñequito. Ya me dio lástima. Me imagino mi cuerpo formado por diminutos puntos de colores y manejado por un niño... ¡qué sería de mí! A ver si el niño ya apretó otra vez al botón y dejó que se moviera el muñequito.
Un abrazo, te sigo leyendo.

Esteban Dublín dijo...

Gracias, Naida. Pero no te confíes, tal vez si haya un niño jugando con nosotros, en un lugar que no imaginamos.

Lau dijo...

Quién será el que nos ha pausado los dias, la vida, los sueños...

Esteban Dublín dijo...

Lau, por ahí debe haber alguien jugando con nosotros.