lunes, 13 de febrero de 2012

Del amor y sus desviaciones

Cegado por los celos, Cupido flechó a los traidores.

11 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Y así es como se inició el concepto de orgía (entiéndose que había muchos traidores).

David Moreno (No Comments) dijo...

Ahí, ahí, un lío de flechas, jajaja

Un saludo indio

Pedro Sánchez Negreira dijo...

La única duda que me surge es si Cupido sentía celos por él, por ella, por uno de ellos o una de ellas.

Por lo demás, fantástico hiperbreve.

Un saludo,

Sergio Cossa dijo...

Supongo que no hizo otra cosa más que fortalecer su amor (el de ellos) :)
¡Saludos!

Elysa dijo...

Qué lío ¿no?

Melvin Rodríguez Rodríguez dijo...

Jajaja, yo también estuve escribiendo sobre ese desgraciado alado que se pasa flechando. http://tazadecuentos.blogspot.com/2012/02/excupido.html

Esteban Dublín dijo...

Luisa, desde Cupido, ¡qué peligro!

David, un lío de flechas, así es. ;).

Pedro, que te queden las dudas, porque si quedan dudas es el lector, tú en este caso, quien debe completar como más crea conveniente.

Esteban Dublín dijo...

Sergio, quizás, quizás, quizás. Un abrazo.

Elysa, podre Cupido. Él también tiene su corazoncito.

Melvin, fantástica coincidencia. Tu micro es bastante bueno. Un abrazo.

Víctor dijo...

¿Flechas de oro o de plomo? Lo digo porque este detalle es muy pertinente. Y ahora, a demostrar que no soy un robot (menuda guasa tiene tu cuadro de verificación). Abrazos internacionales.

Gemma dijo...

El cazado cazador arremete con fuerza... Muy bueno.
Abrazos

Esteban Dublín dijo...

Sí, Gemma. Que no nos salgan con que Cupido no sintió nunca el sentimiento por el que trabaja.