lunes, 7 de mayo de 2012

Al otro lado de la puerta

A través de la mirilla, lo único que puede observar la dueña de casa es el ojo vigilante del intruso.

8 comentarios:

Verónica C. dijo...

Ahhhh!!!

Qué bueno.
Las mirillas tienen ese morbo, sobre todo de noche.

Abrazos

Patricia Nasello dijo...

Aplausos!!!!!

Mei Morán dijo...

El observador observado. Angustioso.

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Tengo un cuento con exactamente el mismo nombre :) Solo "un tris más largo. Por acá llega a él, la a su historia y al texto http://enmediodelruido.blogspot.com/2009/02/en-plena-coyuntura-al-otro-lado-de-la.html

Siempre leo los cuentitos pero como viendo por la mirilla

Mar Horno dijo...

Muy inquietante. De película de suspense. A través de la mirilla, un nano muy visual. Un abrazo.

Esteban Dublín dijo...

Verónica, diminuto espacio para mirar, enorme para la imaginación.

Patricia, los recibo. Agradecido y humilde.

Mei, vigilancia permanente que redunda en paranoia.

Mauro, para leer tu cuento me tengo que tomar un tiempo largo. Gracias por compartirlo conmigo y te agradezco siempre tus visitas y comentarios.

Mar, ¿ya miraste a ver qué viste? ¡Gracias por pasar! Siempre.

El Eskimal dijo...

Los dos queriendo mirar. Queriendo defender cada uno su lugar. El interior, el exterior. Es un bonito cuento de puntos suspensivos.

Esteban Dublín dijo...

Ese era el objetivo, Eskimal, de hecho, de todo hiperbreve, la idea es que el suspense quede en el aire, que el lector complete la historia a su arbitrio, que el escenario no contado sea un enigma permanente, aún en la relectura. Un abrazo y gracias por pasar.