miércoles, 4 de agosto de 2010

Amor Caribe

El Mar Caribe se enamoró de Lía desde la primera vez que ella eligió sus costas para descansar. Cuando llegaba la muchacha, subía la marea como manifestando su alegría de verla. Un día apareció en la playa con un apuesto moreno, a quien amó a plena vista del atardecer. El mar enfureció y enceguecido por los celos lanzó una ola descomunal que arrastró a los amantes hacia los arrecifes. Luego les envió sus rompientes más terribles y los llevó a las profundidades donde terminaron siendo cena de tiburones. Desde ese día el turismo en el Caribe ha disminuido dramáticamente. Los entendidos dicen que dejó de ser el destino de antes y que, por una razón inexplicable, perdió su tradicional alegría tropical.

10 comentarios:

josé manuel ortiz soto dijo...

Esteban, un mar muy visceral, pero también sentimental.

Saludos.

Nieves dijo...

Me recuerda a una película que dieron el otro día por la tele. Era un cuento del mar que se había enamorado de una mujer. Saludos.

Lucas dijo...

De ahí los Tsunamis. Yo sabía que algo de eso había. Gracias por quitarme esta duda de encima.
Un abrazo.
Algún día voy a aprender a usar las palabras como vos hacés. Te juro que no pierdo las esperanzas.

Alís dijo...

No hay que burlarse de los sentimientos del mar. Tampoco ignorarlos. Pero de eso se encarga él, de recordárnoslos...

Bonita historia

Besos

Quimera dijo...

Según esto, los maremotos y los tsunamis son ataques histéricos de celos... =)
Muy bueno!!!

Angela María dijo...

Hermoso,pero el mar porque se puso celoso si nunca declaro su amor? Eso es lo que pasa cuando no se habla a tiempo.
Y si la madre naturaleza nos dio sentimientos a todo, sin excepcion

Saludos Esteban.

Claudia Sánchez dijo...

Oye, pero que relato más caribeño me encuentro de vuelta de las vacaciones! Con tiburones y todo.
¡Saludos!

Esteban Dublín dijo...

José Manuel, el mar, como nosotros, también siente. Creo imposible que algo tan sumamente hermoso que evoque tantos sentimientos, no tenga unos propios.

Nieves, dime cuál, por favor. Me interesa.

Lucas, tus palabras me alientan y me entusiasman. Gracias.

Alís, el mar tiene lo suyo. Y a su modo nos lo hace saber.

Quimera, encontramos la razón.

Ángela, los hombres también nos ponemos celosos aún sin declarar nuestro amor. Es la paradoja del corazón, que, por supuesto, también tiene el mar.

Claudia, y qué alegría es verte de vuelta por aquí.

Un saludo para todos.

Nieves dijo...

La película se llama "La novia del mar". Es un cuento. Te dejo el argumento que saqué de internet:
El mar devuelve a una niña que sobrevive a un naufragio producido hace varios días. Un pescador la encuentra en perfecto estado en la orilla de la isla donde ella reside. Todos los vecinos deducen que el mar la ha salvado de una muerte segura porque la ama.
Pero la niña, ahora convertida en un bella joven, no puede ser la novia de ningún hombre porque el mar no quiere compartirla

Esteban Dublín dijo...

Qué maravilla, Nieves. Voy a averiguar dónde conseguirla. Muchas gracias por tu información.