miércoles, 2 de febrero de 2011

Dragón

La historia la cuentan los que ganan. O los que sobreviven. Tal vez por eso la figura del dragón está tan devaluada. Son los nobles los que cuentan el mito a su antojo. Suelen decir que viajaron durante meses desde una tierra lejana, que enfrentaron solitarios a temibles dragones y que vencieron al animal después de una lucha épica. Algunos, incluso, cuentan que para celebrar el triunfo se paran sobre el dragón empuñando su espada al cielo en agradecimiento a los dioses. Acto seguido, aseguran que llegan hasta la última torre de palacio y rescatan a una doncella que los esperó durante años. Lo que obvian, quizás, son pequeñísimos detalles de la consecución de su éxito. Por ejemplo, que son los últimos cobardes en la fila de una horda de ejércitos de reinos aledaños que sacrifican a sus mejores soldados para preservar la sangre real o que las inversiones en material bélico para derrotar a un dragón superan por amplio margen al presupuesto anual de un reino. Entre otras cosas, omiten que el cruce de fuego con los dragones dura varios meses y que, en lugar de rescatar a la princesa, lo que hacen es secuestrarla para casarla en contra de su voluntad y poder concebir un heredero al trono. Jamás hablan de la nobleza o de la valentía del dragón en la batalla ni, mucho menos, del mar de lágrimas que derrama la princesa al ver desde su balcón cómo torturan al ser mítico que ama con locura. Lo digo yo, Infanta de Halfsburgo de la Provincia de Thyssen.

10 comentarios:

Gin Hindew 110 dijo...

Buen punto de vista, al principio crei que ibas a dar la imagen de dagones pequeños, chistosos y volatiles como los dragones de pantano del Mundodisco pero la lista de pormenores e intereses es un enfoque provechoso

josé manuel ortiz soto dijo...

Excelente, Esteban. Por desgracia, la historia siempre ha sido así.

Saludos.

Un tipo dijo...

Pues ya sabemos que el amor no siempre triunfa (aunque aplasta a varios peones). Me gustó mucha la historia, y la perspectiva; ella habló brevemente lo no contado.

Luisa Hurtado González dijo...

Las historias y la Historias suelen contarla los vencedores desde su particular punto de vista. Y así nos va.
Un saludo.

No Comments dijo...

Menos mal que siempre hay alguién como tu capaz de desvelarnos la realidad. Gracias.

Me gustó.

Un saludo indio

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Me encantó. Punto

Un saludo Esteban :)

Esteban Dublín dijo...

Gin, esta serie se narra generalmente en primera persona. Apenas es el segundo microrrelato de Zooilógico, pero vienen muchos más que me tienen muy entusiasmado.

José Manuel, muchas gracias. Por fortuna, diría yo. ¿Te imaginas cuántos niños traumatizados si no les cuentan el cuento de hadas tradicional?

Tipo, el amor no siempre triunfa. De ahí, que se haga tan fascinante su consecución.

Luisa, ¿cuántas versiones hemos dejado de escuchar porque toma la palabra el vencedor?

Esteban Dublín dijo...

David, me sonrojas. Tuve la fortuna de conocer a un dragón que me contó la historia desde su particular punto de vista.

Qué bueno, Mauro. Estamos esperando más historias de tabaquería. Un abrazo.

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Esteban, Cada semana hay una nueva Lectura de tabaquería, y también hay espacio para el que quiera darse una leidita. UN abrazo

Esteban Dublín dijo...

Excelente, Mauro. Pasaré.