miércoles, 27 de julio de 2011

Y

Hace unos días, viajando con mi mujer en el auto, encontramos un punto separado por una Y. Como viene sucediendo desde hace muchos años, empezamos a discutir. Yo insistía que debíamos ir a la derecha. Ella, en cambio, que a la izquierda. De repente, en medio de la pelea, aceleré a fondo y tomé el camino que consideraba el indicado. Sin embargo, cuando observé a mi costado, me di cuenta de que mi esposa había desaparecido. Y con ella, su puesto y toda la carrocería izquierda del vehículo. Yo por un lado, ella por el otro. Es cierto que muchas veces hablamos de separarnos, pero la muy fulana nunca me dijo que se refería a mi Mercedes último modelo.

8 comentarios:

Rocío Romero dijo...

Cosas que pasan por no prestar la debida atención a todas las señales... no sólo en las bifurcaciones ;-)
Estupendo, un abrazo

César Socorro dijo...

Las desiciones y sus consecuencias. Me gustó. Saludos.

carlos de la parra dijo...

Extrañas convivencias se dan entre mujeres y hombres.
Cuando aparecen en nuestro caso , le aclaro a mi esposa con la frase :"Somos animales diferentes."
Espero les sirva mi humilde frase célebre.
Otra frase que les obsequio por si a la esposa la ven muy neurótica y les acaba de soltar un largo discurso en tono de histeria es :
"Te comprendo."

Elysa dijo...

La bifurcación es completa y con todo lo necesario ¿no?
Saludos

Gi dijo...

Si hubiera sabido antes, habría utilizado esa estrategia. Igual, puede servir para un futuro.
¡Gracias!
Beso

Esteban Dublín dijo...

Rocío, de eso se trata. De ver las señales.

César, me alegra que te haya gustado.

Carlos, somos animales diferentes y como tales actuamos diferentes.

Elysa, dividimos permanentemente nuestras vidas. No somos dueños de nada ni de nadie.

Gi, ¿demasiado tarde para usarla?

Gi dijo...

Para una buena estrategia siempre queda una oportunidad

Esteban Dublín dijo...

¿Qué esperas entonces, querida Gi?