miércoles, 19 de octubre de 2011

Visitantes

Le he dicho a mami todas las cosas raras que me pasan por las noches, pero mami dice que debería darme vergüenza, que ya estoy muy grande para inventarme semejantes cuentos. Mami no me cree nada de lo que le digo. Yo le digo a mami, le digo que es una nave grande la que llega a la casa, que sale una luz y que de la luz sale un muñequito con la cabeza y los ojos grandes, grandes. Mami no me pone atención, dice que deje de ver tanta televisión. Anoche dijeron que volverían por mí. Mami dice que me duerma y que no moleste tanto.

6 comentarios:

Susana Camps dijo...

De madres incrédulas está el universo lleno.
Muy divertida y bien medida esta inquietante vocecita de la inocencia que alerta de lo posible y/o lo imposible. Nos deja con el corazón en un puño.
Abrazos.

Anita Dinamita dijo...

Uf, yo que mami estaría al tanto...
Da miedo
Abrazos

Elysa dijo...

Sí, respuesta típica de las mamis, es que nunca nos creen...

Besitos

Esteban Dublín dijo...

Gracias, queridas visitantes. Susana, Anita y Elysa, ustedes, siempre tan pendientes y amables conmigo. Un beso para las tres.

Esteban Dublín dijo...

Coinciden todas conmigo que a la madre, mejor por los cuernos, como al toro.

Patricia Nasello dijo...

El título es demoledor, dan ganas de llegar hasta la casa y avisar a esa mami que mejor haría en prestar atención.

Abrazos!