miércoles, 9 de noviembre de 2011

De la indignación

Vea, mi seño, aquí hace rato que no viene nadie. Solo cada cuatro años es que llegan los señores de las camionetas con un montón de almuerzos y con promesas de trabajo. En esas llevamos desde hace tiempo. Cuando yo era chiquitica, era la misma cosa. Lo bueno es que nos han pasado tantas cosas que este año ya no fue igual. En estas elecciones, votamos por un muerto. Ganó de lejos, ¿oye…? Pues la verdad no sé, seño, yo no sé si va a hacer un buen trabajo, o a gobernar como usted dice, pero lo que sí le puedo asegurar es que al menos así, no se nos puede robar la plata.

10 comentarios:

Susana Camps dijo...

Como por aquí estamos en periodo preelectoral, creo que tu micro nos viene como anillo al dedo. Me ha encantado.
Abrazos.

Elysa dijo...

No, desde luego lo que si es cierto es que este no puede robar la plata...
Buen micro para los días que corren por aquí.

Besitos

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Una idea brillante. Estar gobernado por un muerto debe de ser mejor que estar gobernado por ineptos con ganas de enriquecerse; que es lo que ha hecho la humanidad desde que está documentado.

Un saludo.

Patricia Nasello dijo...

Amarga sonrisa la que provoca este micro, Esteban. Propongo que el primer gobernante que esté en desacuerdo tire la primera piedra.

Un abrazo

Javier Ortiz dijo...

Muy bueno este micro.

Fernando Remitente. dijo...

No es mal método: votar a los muertos antes de que nos maten a nosotros.

Un abrazo.

Esteban Dublín dijo...

Susana, en mi país acabamos de pasar elecciones. Las cosas que vi...

Elysa, para los que corren por allá, que no corran mucho.

Pedro, aún me cuesta creer en esa idea de que el poder de gobierno influya en la ineptitud. Pero más inaudito aún es que somos nosotros, los electores, los que elegimos y les pagamos.

Esteban Dublín dijo...

Patricia, ojo con tus palabras. Con eso, hasta te harían caso y nos quedaríamos sin microrrelatista.

Gracias, Javi.

Fernando, lo propongo y lo suscribo. Abrazos.

Anita Dinamita dijo...

Ah, mira, eso aún no se les había ocurrido... presentar a un muerto a las elecciones!
Aunque algunos ya lo parecen
Abrazos

Esteban Dublín dijo...

Anita, algo sé acerca de la indignación en España con respecto a la política. Aún así, puedo decirte que el descaro de los nuestros es increíble. Este es un llamado de protesta también. Un beso hasta allá.