sábado, 12 de marzo de 2016

Pía

Veo los nubarrones púrpura que se posan sobre esta casa, la manada de gatos nos acompaña los fines de semana, los traviesos fantasmas que se divierten escondiendo nuestras notas de amor. Observo con total claridad las sombras perdidas de los detalles fugaces, las cruces de acero estampadas sobre estas cuatro paredes, el salitre seco consecuencia de las tardes de domingo habitadas por la pasión. Todo eso lo veo con el ojo que me queda, pero no vayas a creer que el otro está extraviado del todo. Ese lo he usado para seguirte cuando sales de casa y me dejas esperándote. Y sí, he visto lo que haces. ¿Por qué tan nervioso?