miércoles, 10 de febrero de 2010

Discordia

Existe un punto en la Tierra; mínimo, irrepetible y exacto; con una característica increíble: quien llega hasta allí y se para sobre él durante siete minutos con los ojos cerrados y bajo la más absoluta concentración tendrá revelados todos los misterios del universo. Desde el más elemental hasta el más complejo y debatible. Encabezada por representantes del G8, se ha enviado la Answer Mission, una genial expedición comandada por expertos científicos con el único objetivo de hallar el punto escondido. La buena noticia es que lo han encontrado. La mala, que la lucha por poseerlo ha desatado la Tercera Guerra Mundial.

21 comentarios:

Fernando Remitente. dijo...

Lo mejor de este cuento es el cuento. Lo peor es que plantea las cosas como sucederían exactamente en la realidad.

Un saludo.

Martín dijo...

Esteban, veo que esta vez fuiste vos quién decidió probar con textos diferentes a lo habitual. Me gustó el relato y el mensaje que lleva intrínseco. Buen trabajo!

Johan Bush Walls dijo...

Maestro Esteban: Pienso que en este texto se nota tu tendencia, a veces exagerada, a la sobreadjetivación, cuento al menos unos 16 adjetivos.

En principio, el adjetivo tiende a recargar cualquier texto, y lo vuelve artificial.

Entonces, un relato corto el adjetivo llega a convertirse en defecto. Me parece que el texto funcionaría de igual forma sin los adjetivos.

Por otro lado, creo que el recurso de poner al hombre como el que destruye lo que toca, ya se vuelve retórico. Aquí mismo lo has aborbado en otros textos. Hay que cuidar de no repetirse.

Como siempre, mi manía de meterme en textos ajenos me hace escribir cosas, pero son en buena onda.

Salú pue.

manuespada dijo...

A lo mejor ese punto minúsculo que tiene todos los secretos del Universo es un microrrelatos. Muy acertado.

marialuisa dijo...

muy bueno,
te seguiré leyendo

saludos

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

Yo creo que es un microrrelato muy bien estructurado y terminado. Además, de contener una buena reflexión. Muy bueno,

8.5

Jesús Contreras dijo...

No, parece que no hemos aprendido. A ver si con el próximo punto cambiamos de actitud.

Un saludo.

Walter Giulietti. dijo...

Bueno, se han peleado por mucho menos.
Muy bien Esteba!

Salemo dijo...

No les des ideas, Esteban. Yo creo que tarde o temprano encontrarán la excusa ellos solos.
El relato me gustó.
Sobre la sobreadjetivación, es cuestión de gustos; no me molesta en demasía.
Sobre la repetición de la una de las principales características del hombre: ¿Cómo evitar hacer referencia de ello de vez en cuando?.
Los temas siempre se repiten, los enfoques evitan ser tediosos.
De todas maneras, me parecen valiosos los aportes que se animan a dejar los lectores con espíritu crítico (léase Johan).

Esteban Dublín dijo...

Fernando, excelente reflexión. Ojalá se quede en cuento. Eso espero, al menos yo.

Martín, ¿te parece muy diferente? Yo creo que conserva el estilo. En todo caso, gracias por lo del mensaje. Sabes que me gusta la crítica.

Johan, tendencia es tendencia, estimado amigo, y el adjetivo es un recurso que prefiero en lugar de un cuento vacío y sin mensaje. Yo difiero radicalmente de tu definición del adjetivo, porque a diferencia de ti, yo no creo que lo recargue, sino que contribuye a su construcción. Por último, que he abordado el tema, por supuesto que sí, Johan, pero a diferencia de ti, a mí no me parece retórico, sino apasionante escribir y encontrar nuevas historias que hablen de la avaricia humana. Es una temática que me parece fascinante. Yo sé que tus comentarios son en buena onda, los recibo encantado, pero también los replico si estoy en desacuerdo. Salú, amigo mío.

Manu, bellísima y literaria reflexión. Ojalá, repito, se quede en la ficción.

Esteban Dublín dijo...

Marialuisa, encantado de volver a verte por aquí.

Daniel, te agradezco. Es la calificación más alta que me has dado. A ver si algún día le llego al 10.

Jesús, bienvenido al mundillo del microrrelato. Con respecto a tu comentario, tienes razón, no hemos aprendido a valorar lo nuestro. Ser humano es ser bestial.

Walter, encantado de verte por aquí de nuevo. ¿Cuándo vuelves con cuentos? Me muero por leerte. Y sí, se han peleado por mucho menos... De hecho, se pelean por mucho menos.

Miguel, las excusas ya las tienen. No hace falta sino una trivialidad para que se desate una guerra mundial. Con respecto a lo de la temática, concuerdo contigo y te digo lo mismo que le dije a Johan. Y yo, como tú, valoro también muchísimo las críticas. Un abrazo, Miguel Ángel, un gusto tenerte aquí.

Quimera dijo...

Egoísmo

Esteban Dublín dijo...

Es lo mismo que siento del G8, Quimera: egoísmo.

Víctor dijo...

Para mi gusto, y aunque no voy a ponerme a contarlos, creo que también le sobra algún adjetivo, no todos. Eh, pero ya te digo, para mi gusto; el texto lo escribes tú, no yo. Por lo demás, la idea me gusta (quizás por ser tan catastrofista como real) y el desarrollo también es bueno. Lamentablemente, creo que ese punto -llámese Santo Grial, petróleo o agua- hace tiempo que ya provoca guerras. Un abrazo, Esteban.

Esteban Dublín dijo...

Víctor querido, gracias por la aclaración. Confieso que siento una extraña fascinación por textos apocalípticos. Un abrazo, mi amigo.

psicoisapecat dijo...

Le pondría de título: érase una vez..., que decían hacer la paz...
Isabel

Esteban Dublín dijo...

Te agradezco la sugerencia, Isa, pero considero que Discordia es un gran título (con modestia).

Walter Giulietti. dijo...

Si todo sale bien, ya voy a estar volviendo en breves.

Esteban Dublín dijo...

Te espero con ansias, Walter

Miriam Márquez dijo...

Formidable

Esteban Dublín dijo...

Gracias, Miriam. Bienvenida a escuchar los cuentitos.