viernes, 19 de marzo de 2010

Atrapalabras

Miguel Ángel Dorelo goza de un privilegio fascinante: cada vez que alguien pronuncia una palabra, él es capaz de atraparla para siempre. La agarra en el aire como si fuera una mariposa y la guarda ceremoniosamente en un cofre de cristal. El verdadero problema es que su obsesión por guardar verbos, adverbios, sustantivos, adjetivos y pronombres, entre otros, se ha salido de control y ya no cabe un solo vocablo en el cofre. Sin embargo, Miguel Ángel no aguanta las ganas de coleccionar, al menos, uno más. Sin saber que será la última vez, cuando abre el arcón transparente, una explosión descomunal e inimaginable de palabras forma un Big-Bang en el universo. En ese momento, y no en otro, se hizo la luz.

22 comentarios:

Alís dijo...

Es bonito atrapar palabras, pero no para guardarlas. Si se intenta, acaban explotando. Sucede siempre.
Beso

Javi dijo...

Conociendo a Miguel Ángel, más aún me gustó este minicuento.
Felicidades a ambos, autor y "personaje".

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

creo que el tema es muy sugerente y eso ya hace por sí sólo bueno al microrrelato.

8

Ananda Nilayán dijo...

Ohohó con Migue Angel!!! ya se a quien se debe que tantas palabras y leyendas surquen por los cielos para que leamos las nubes!!!
Hermoso relato.

Un abrazo

Oriana P. S. dijo...

Es verdad, Miguel atrapa palabras, sentimientos, risas, música... muchas cosas.
Muy bonito el cuentito, Esteban. Es atrapante, je :)
Un abrazo grandote.

Lau dijo...

Casi nos deja sin palabras. Interesante teoría la que expones.

Adivín Serafín dijo...

Las palabras son el infinito que nos inunda nuestra alma. Cada palabra es fuente de conocimiento, amos, verdad,..., incluso mentira. Desde hace mucho que en las tribus siempre había un mentiroso que les contaba historias a sus congéneres. Otros sin embargo se dedicaban a las matemáticas.

Blogsaludos

Martín dijo...

Gran homenaje a Miguel. Buen relato! Un abrazo

Angela María dijo...

Que mas cosas en esta vida atesaramos y no disfrutamos??

ES un cuento precioso!

Saludos.

Salemo dijo...

Esteban,un buen tipo como decimos en mi país,exagera al describirme, pero lo hace de tan buena forma que acepto sumamente gustoso todo este verdadero obsequio literario. Alguien dijo que los escritores muy probablemente seamos efímeros, pero un personaje se convierte en inmortal; gracias a Esteban gozaré de la vida eterna.
Agradezco también los comentarios de todos aquellos que sin conocerme han apoyado las palabras de él hacia mí. De Javier y Oriana, colegas, compañeros de grupo y amigos, no voy a decir nada, solo agradecerles.
Saludos a todos.
Miguel Angel Dorelo.

Lalu dijo...

Me hacès acordar de Italo Calvino.

josé manuel ortiz soto dijo...

Esteban: "la agarra en el aire como si fuera...", por un momento lo imaginé como esos saurios que atrapan insectos al vuelo. Sin embargo, la historia tomó otro curso. Por otro lado, creo que a todos los que nos gustan las manifestaciones del arte, coleccionamos palabras, imágenes, sonidos... Es lo que le da un sentido. Saludos.

Esteban Dublín dijo...

Alís, la iniciativa de Miguel me parece maravillosa. Atrapar palabras me parece fascinante.

Javi, qué bueno que lo digas tú, que bien lo conoces.

Daniel, gracias.

Ananda, atrapando palabras se puede entender de dónde salen sus excelentes cuentos.

Oriana, atrapante sí que es un adjetivo pertinente para este micro.

Lau, hay que agradecerle a Miguel Ángel por la inspiración.

Esteban Dublín dijo...

Adivín, entre mentirosos que cuentan historias y matemáticos, me quedo con los falaces.

Martín, gracias. Abrazos.

Ángela, la lista es infinita.
Un beso.

Miguel Ángel, te confieso que hace rato quería escribir tu cuento. Me ha gustado mucho, pero me alegra más aún que definas tu inmortalidad a través de tu personaje. Crearlo ha sido un gran placer.

Lalu, volvemos con la influencia. Calvino y Borges me determinan como escritor.

José, siempre coleccionamos cosas, así creamos que no coleccionamos nada. Creo que hace parte del instinto humano.

No Comments dijo...

Alguna vez he tenido la pesadilla de que alguien se adueñaba de las palabras, de las suyas, de las vuestras y de las mías, de todas. ¿Qué sería de nosotros? Sin poder expresar nada...

Un saludo indio

Víctor dijo...

Toma frase final, Esteban. Buen homenaje a Miguel. Caja de Pandora, Bíblia, cosmología... ¿qué más mezclar? Te salió redondo éste.

Un abrazo.

Esteban Dublín dijo...

NC, qué bueno que te sientas identificado con el relto. Preferiría que no fuera en una pesadilla, pero al fin y al cabo el escritor siempre habla de sus temores, ¿o no?

Víctor, explícame eso de TOMA FRASE FINAL. No he entendido muy bien esa expresión. En todo caso, sí es como una cajita de Pandora. Un abrazo.

Isabel González dijo...

Que maravilla de relato, cuanta complicidad. El mundo se originó cuando explotaron las palabras

Besos.

Víctor dijo...

Lo de "toma frase final", Esteban, lo dije porque el relato funciona igual sin la frase final. Pero con ella, el relato gana en significados, consigue darle otra lectura. Por eso me gustó. Además, todo lo que tenga reminiscencias bíblicas me encanta...

Un abrazo.

Esteban Dublín dijo...

Gracias, Isabel, lo captaste perfectamente. Agudeza de lectora, qué privilegio.

Ya te entiendo mucho mejor, Víctor. Me alegra que te guste. ¿Viste además que es de la serie de Cuentos con nombre propio? Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me gustó y también los de este mes de minificciones.

Saludo

R.A.

Esteban Dublín dijo...

Gracias, R.A., ojalá ganemos algo. Bienvenido por aquí