viernes, 13 de mayo de 2011

Fauno

En la noche, cuando duermo, un fauno suele aparecer en mis sueños. Su cuerpo de cabra y torso de hombre me abruman. Lo considero un imposible, aun cuando hace parte del terreno de la fantasía. Es más: su figura me parece ridícula y no puedo entender cómo es viable la idea de un ser semejante. Hace un par de noches, el fauno se me apareció de nuevo. Esta vez, tenía un mensaje para mí: alternando el sonido de su flauta con el de su voz, me dijo que apenas despertara, podría verlo en carne propia. Que podría tocarlo y comprobar que no es producto de mi desvarío. En efecto, cuando abrí los ojos, detallé la deidad que solo había visto en libros de mitología. Esta vez de una forma tan real que desde ese momento no he podido evitar preguntarme una sola cosa: ¿no seré yo, el hombre de carne y hueso, el producto de su imaginación?

9 comentarios:

No Comments dijo...

Buena vuelta de tuerca.
Un saludo indio

Un tipo dijo...

Bieen. Es decir, también nuestra existencia es algo increíble.


Saludos-

Lauri dijo...

De acuerdo con "Un tipo", totalmente...
Hace mucho que me pierdo de leerte, Estéban, pero por suerte seguís siendo una inagotable fuente de cuent-itos-azos, y es posible encontrarte por aquí, siempre que se pueda visitarte (y que gusto da...)
Cariños!!!!

Sanders Lois dijo...

calificación: 4444444444444444444

Gabriel Bevilaqua dijo...

Esteban, por suerte el comentario que dejaste en mi blog lo alcancé a leer antes que el mal funcionamiento que ha tenido blogger estos días lo borrara. Creo que ambos micros, como decía con respecto a otros dos cuentos en un post, dialogan entre sí. Considero que el tuyo es un micro excelente, en la tradición de Chuang-Tzu, O. Henry (El sueño), Cortázar (La noche boca arriba). Siempre que un tema se trata con solvencia y desde un ángulo nuevo (la incredulidad del narrador ante la mera constitución del fauno), como en el presente caso, vuelve a ser original.

Saludos.

German Andrés Sarmiento dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Angela María dijo...

excelente cuestionamiento final!!
como siempre es un placer leer tus cuentos.

Besos.

Mundial dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Esteban Dublín dijo...

David, a costa nuestra. Saludos.

Un tipo, a mí gusta creer que posiblemente sea el producto de la imaginación de alguien más.

Lauri, qué alegría grande verte aquí de nuevo. Sabes que esta es tu casa.

Sanders, 4 para ti.

Gabriel, me comparas imerecidamente con genios de lo breve, lo cual agradezco inmesamente. Y bueno, para ser original, creo que es para lo que trabajamos todos nosotros.

Angelita, qué inquietante pensar que somos producto de la imaginación de alguien más. Un beso.