miércoles, 27 de enero de 2010

Omnipresencia

Carmelo Serrano posee el magnífico don de la ubicuidad. Y gracias a su habilidad ha podido desarrollar un sinnúmero de conquistas en espacios distintos y tiempos exactos. Con el paso del tiempo, a pesar de eso, Carmelo se ha enamorado de Jimena, una de sus tantas mujeres, y poco a poco ha ido deshaciéndose del resto. Pese a todo, él mismo se ha convertido en su principal enemigo, porque cuando, estando en un lugar, sabe que Jimena está con otro de sí mismo, unos celos enfermizos se apoderan de él sacándolo de sus cabales. Es entonces cuando el orgullo masculino se desborda y la lucha entre todos los Carmelo Serrano por el amor de Jimena deriva en una sangrienta guerra sin cuartel en la que no hay espacio para la tregua ni la compasión. Mañana se celebrarán catorce exequias simultáneas.

viernes, 22 de enero de 2010

Tecnoadicción

—Buenos días, señora. ¿Está Fede en casa?
—No, querido, no está —responde la madre sin mirar al muchacho—. Pero espéralo en su cuarto, si quieres.
—¡Señora! ¡Señora! —grita el muchacho desde la habitación—. ¡Aquí está Fede! ¡Frente al compu! ¡Pero no dice nada!
—¡Te lo dije, muchacho...! —vocifera la mujer a la distancia—. ¡No está!

miércoles, 20 de enero de 2010

Dolasia

Alejado del bullicio mundano, existía un lugar magnífico y espléndido. De sus colinas se desplegaban cascadas que dejaban a su paso millones de plantas creciendo al ritmo que imponía la naturaleza. Ni una sola nube se asomaba sobre su cielo y por eso el firmamento se divisaba nítido, como en ningún otro lugar en el mundo. La armonía entre el lugar y sus habitantes era increíblemente inspiradora. Los leopardos conversaban durante largas horas con los geranios, así como los manatíes se entretenían con las estrellas de mar. De sus árboles crecían limarios, guayales, plenutes y anoros, todos frutos enormes, exquisitos y desconocidos. En Dolasia las aves volaban en círculos, como reconociendo que no había un mejor lugar adónde migrar. Su aire era el más fresco y curativo de la Tierra y sus manantiales eran tan puros que brillaban como diamantes. De día se sentía un delicioso olor a vainilla y en la noche era fácil percibir el aroma a chocolate. Un día llegó el hombre.

lunes, 18 de enero de 2010

Sobreviviente

Una explosión ha finiquitado la raza humana. En medio de la humareda, Gregorio Samsa todavía camina entre los escombros.

miércoles, 13 de enero de 2010

Retratos

El talento de Apolinar Manzano ha trasgredido el terreno de lo artístico. Sin que él lo sepa, sus dibujos se escapan de los cuadros cobrando vida. Una mañana, cuando fue a ver el caballo que había pintado, descubrió que ya no estaba en el lienzo. Le pareció extraño, pero en ese momento pensó que tal vez había dejado su dibujo en medio de sus otros cuadros, perdido entre su característico desorden. No obstante, cuando no encontró el retrato del niño en el árbol, ni el de la mujer semidesnuda, ni el del ángel con sable, Apolinar pensó que estaba al borde de la locura. En un arrebato de inspiración, pintó un autorretrato referido a su estado mental en el que se sumergía en el mar. Cuando despertó, sintió un roce húmedo en la piel y, aún preso del letargo, divisó una gigantesca ola elevándose sobre él.

lunes, 11 de enero de 2010

Recomenzar

Luego de Navidad a reventar de comida, fin de año con güisqui hasta el amanecer y enero disfrutando (o sufriendo) el inclemente sol en un peculiar pueblito colombiano, todo debe volver a empezar. Este año es de cambios. Para mi vida y para los cuentitos, así que ahora publicaré tres microrrelatos semanales. Lunes, relatos microscópicos (una, dos, máximo tres líneas); miércoles, cuentos inéditos y viernes, cuentos con nombre propio. Esta última lista, por cierto, es larga, así que paciencia que poco a poco los vamos sacando.

Sin más introducciones, ¡bienvenidos a la era 2010!

domingo, 20 de diciembre de 2009

Un año de cuentitos más


Queridos amigos y lectores, con la entrada de hoy quiero darle la despedida al 2009. Fue, sin duda, un año de cosas muy buenas. Y así como El año viejo, una canción popular que se escucha mucho en mi país a finales de año, es bueno hacer un balance para ver todo lo que dejó el 2009. Me dejó cerca de cien cuentos nuevos, una nueva y exitosa versión de ‘El dinosaurio’, 106 seguidores (cifra que les confieso nunca llegué a pensar cuando lancé la iniciativa Cuentos con nombre propio), Historias Dubliners, un nuevo blog donde reseño los libros que leo y las películas que veo y, lo que más me llenó de alegría, tres reconocimientos en concursos latinoamericanos de microrrelatos. Quiero aprovechar, además, para agradecerles por mantener este espacio vigente, porque son ustedes, con su lectura y retroalimentación, los que hacen que cada vez ame y disfrute más este lugar. Si todo sale como planeo, en el 2010 habrá nuevas sorpresas. Les adelanto que tiene que ver con cine y con un libro. Sin más, me despido hasta el 11 de enero de 2010. Les deseo una feliz Navidad al lado de las personas que quieren y espero que lo que consideran imposible en el próximo año se convierta en un hecho. Abrazos fuertes y sinceros para todos.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Voz celestial

En uno de sus tantos descuidos, Luisa ha perdido su voz. Y sin ella no podrá hacer lo que más le gusta: cantar. Sin rumbo ni pistas, Luisa ha emprendido una desordenada búsqueda haciendo recorridos sin resultado alguno. Absolutamente muda, despojada de su principal instrumento de vida, Luisa ha sido invadida por la pena moral. Mientras agoniza en silencio, se va tragando las lágrimas, pero increíblemente, como gotas mágicas, sus lloros entran a su alma reconstruyendo su voz de nuevo. Esta noche se presenta con un coro de querubines.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Ipso facto

Desde muy niña, Omaida Kulaj descubrió la extraordinaria habilidad que poseía. Si quería algo, sólo debía cerrar sus ojos, desearlo con mucha fuerza y cuando los abría, aquello que pensaba aparecía como por efecto mágico. Quería un postre de limón y surgía de la nada. Deseaba un coche de lujo y lo tenía al instante. Anhelaba una casa de colina con puertas de plata y la obtenía inmediatamente. Todo lo que deseaba se hacía tangible con el poder de sus pensamientos y muy pronto descubrió que su don era capaz de trasgredir los terrenos materiales. Entonces empezó a ansiar amor, esperanza, tranquilidad. Y lo tuvo todo. Un día, inevitablemente, pensó en la muerte.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Los manuscritos del caos

Hace unos días viajé a Barcelona. Mientras caminaba por Plaza Cataluña, encontré unos manuscritos arrojados en el suelo. Cuando los recogí, empecé a leerlos sin poder detenerme. En ellos se narraban las aventuras de un personaje que viajaba a Barcelona. Mientras caminaba por Plaza Cataluña, encontraba unos manuscritos arrojados en el suelo. Cuando los recogía, empezaba a leerlos sin poder detenerse.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Carne

—¡Kalij! —gritó la madre—. ¡Te he dicho mil veces que no te metas porquerías en la boca!
El niño, obediente, retiró el lomo de res de su plato y se sirvió un trozo de muslo humano.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Señales de humo

Cuando Maggie Mae exhala una bocanada de su cigarro, las volutas de humo forman figuras extraordinarias. No se trata de las típicas imágenes que realiza un fumador promedio, sino de unas siluetas que, aparte de alcanzar una altísima perfección estética, predicen el futuro. El vaho ha profetizado viajes, matrimonios y oportunidades laborales. Y todo, sin excepción, con una precisión absoluta. Días atrás, sin embargo, una figura llenó a Maggie de pavor. Se trataba de un hombre que sostenía una daga dispuesto a asesinarla. Antes de ver cómo seguía, esparció el humo y desvaneció el dibujo. Desde ese momento, ha dejado de fumar. No propiamente por una advertencia médica, sino porque teme conocer el desenlace de su vaticinio.

lunes, 30 de noviembre de 2009